La vida despues del infierno- Internacional 140713.pdf

Please download to get full document.

View again

All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
 159
 
  Amanda Berry, Gina de Jesus y Michelle Knight reaparecen luego de escapar de la casa de Ariel Castro. Como ellas, otras secuestradas intentan reparar sus vidas tras años de vejámenes.
Related documents
Share
Transcript
  Lima, domingo   14 de  julio del 2013   Internacional   7   La vida después delinfierno GisellaLópez Lenci Periodista Ariel Castro se enfrenta a 977cargos penales derivados delsecuestro y encarcelamientode las tres mujeres enCleveland. Durante elcautiverio, tuvo una hija conuna de las mujeres que raptó. Casi mil cargos Las tres mujeres que estuvieron secuestradasuna década en Cleveland dieron la cara ydemostraron que, pese a los vejámenes, soncapaces de enfrentar su nueva vida en libertad. Testimonios ã Raptadas ã   Crímenes Calvario. Amanda Berry, Gina DeJesus y Michelle Knight fueron secuestradas siendo adolescentes por un chofer de bus. En mayo conocieron la libertad. FOTOS:REUTERS Josef Fritzl abusó de su hijaElisabeth durante 24 años.Natascha Kampusch vive so-la en su casa de Viena. AP LYDIA GOUARDO La francesa, ahora de 51años, vivió encerrada ensu casa y sufrió los abusosde su padre adoptivo portres décadas. FUSAKO SANO Fue raptada a los 10años y estuvo cautiva9. La madre de susecuestrador fue quienla entregó a la policía. D os meses des-pués, el mundoconoció a Aman-da Berry, GinaDeJesus y Michelle Knight,las tres mujeres que vivieronsecuestradas una décadaen una casa de Cleveland,Ohio, sometidas a violacio-nes, palizas y hambre.Las tres obviaron las en-trevistas de prensa y rom-pieron su silencio en un video en You Tube, dondeagradecen el apoyo y lasdonaciones que recibieronsus padres en sus esfuerzospor encontrarlas vivas.“Pude haber estado enun infierno, pero soy lo su-ficientemente fuerte comopara salir con una sonrisaen el rostro y la cabeza enalto. No voy a ser consumi-da por el odio”. Las palabrasde Michelle Knight han si-do las más conmovedoras.De ella no se sabía muchodesde que fue rescatada junto a Amanda y Gina dela casa de Ariel Castro, elchofer de bus de 53 añosque las secuestró. Y puede ser Michellequien determine la vida ola muerte de Castro. Ellafue abusada repetidamen-te, quedó embarazada, pe-ro las golpizas y el hambreque este psicópata la hizopadecer le produjo un abor-to, tipificado como homici-dio en el estado de Ohio, y por el cual puede ser conde-nado si el jurado lo declaraculpable.En el video, Gina hablapoco pero no pierde la sonri-sa. Y Amanda cuenta lo felizque se siente de estar en casacon su familia y pide respetoa su privacidad: “Me sientomás fuerte cada día”.Las tres desaparecieronpor separado en el 2002,2003 y 2004. Michelle te-nía 20, Amanda 16 y Gina14. Castro las secuestró enla calle y las mantuvo captu-radas en su casa. Según losreportes médicos, al ser res-catadas presentaban lacera-ciones en el cuerpo por ha-ber estado atadas al cuellocon cadenas y sentadas enposturas incómodas de ma-nera prolongada. Cuandoél se ausentaba de la casa,les tapaba la boca y los ojoscon cinta aislante dejándo-les solo libres los orificios dela nariz. La comida era otraforma de tortura. Solía darlede comer a una de ellas y lasotras dos solo debían mirar. Amanda, Gina y Miche-lle ya están en terapia quelas ayudará poco a poco areconectarse con el mun-do. Salir en You Tube por voluntad propia sin res-Elisabeth tiene ahora47 años y vive con sus seishijos-hermanos en una pe-queña localidad austríaca,al que los medios no hanpodido acceder gracias aque los vecinos protegen laintimidad de esta mujer quefue encerrada en el sótanode su propia casa por su pro-pio padre, quien la violó por24 años y con quien engen-dró siete bebes, uno de loscuales falleció.El ‘Monstruo de Amstet-ten’, como se conoció a Josef Fritzl, fue condenado a ca-dena perpetua. Su esposa,Rosemarie, se divorció de élpoco después de conocer-se el caso. En las pocas en-trevistas que ha dado en lacárcel, Fritzl asegura que lasigue amando. “Siempre mefue fiel”, dijo al diario “Bild”.Cuando un periodista lepreguntó qué sentía cuando veía a su hija encadenada asu cama con un collar de pe-rro respondió: “Amor”. A diferencia de Elisabeth,Natascha Kampusch seconvirtió en una figura me-diática y hasta tuvo un pro-grama de televisión. Ahorade 25 años, fue secuestradacuando tenía 10 por Wol-fgang Priklopil, quien tam-bién la mantuvo cautiva ensu sótano, pero que se sui-cidó el mismo día en que la joven pudo huir, en agostodel 2006. Como una mane-ra de sanar sus heridas, es-cribió un libro, “3.096 días”,por cada uno de los días queestuvo encerrada.Natascha vive sola en Viena y su compañía es sumascota, un pez. Segúncuenta, le gusta ver seriespoliciales en la televisión y su mejor amiga es una pelu-quera. “Soy muy feliz cuan-do estoy sentada en la silla y ella me está peinando”.ponder preguntas que hie-ran más su alma es parte desu recuperación. Natascha y Elisabeth El caso de Cleveland es elúltimo que se ha conocidode mujeres cautivas, perono el más escabroso. Losnombres de Natascha Kam-pusch y Elisabeth Fritzl depronto vienen a la mente y escarapelan el cuerpo. AP
Related Search
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks