Identidades y Actitudes en El Contacto Entre El Árabe y El Español Medieval y Su Reflejo en Algunos Cambios Semánticos

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  Se centra en estudiar las identidades (la autoimagen, la toma de conciencia sociolingüística) y las actitudes (creencias y percepciones del otro ) en el contacto entre el árabe y el español durante la Edad Media.
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  21/4/2018Identidades y actitudes en el contacto entre el árabe y el español medieval y su reflejo en algunos cambios semánticoshttps://journals.openedition.org/e-spania/21036#bodyftn621/16 e-Spania Revue interdisciplinaire d’études hispaniques médiévales et modernes 13 | juin 2012 :Convivencia de lenguas y conflictos de poder | Les poètes de l'Empereur Convivencia de lenguas y conflictos de poder en la península ibérica durante la Edad Media Identidades y actitudes en elcontacto entre el árabe y elespañol medieval y su reflejo enalgunos cambios semánticos J  AVIER   GARCÍA GONZÁLEZ  Résumés Español Français Este trabajo se centra en el estudio de las identidades (la autoimagen, la toma de concienciasociolingüística) y de las actitudes (creencias y percepciones del “otro”) en el contacto entre elárabe y el español durante la Edad Media en la Península Ibérica. Los datos lingüísticos revelan laexistencia de ciertos cambios semánticos, como peyorizaciones, cambios metonímicos o cambiosprovocados por desconocimiento cultural, que prueban la visión negativa que tuvo la culturacristiano-romance de la lengua y cultura árabe-andalusíes.Cet article aborde l’étude des identités (image de soi, prise de conscience sociolinguistique) et desattitudes (croyances et perceptions de « l'autre ») qui dérivent du contact entre l’arabe etl’espagnol pendant le Moyen Âge dans la péninsule Ibérique. L’approche linguistique nouspermettra de relever, dans la période où se produit l’emprunt de l’arabe vers l’espagnol, certainschangements sémantiques, comme la péjoration, des changements de nature métonymique ou leschangements provoqués par la méconnaissance culturelle qui révèlent un défaut decompréhension et de respect de la culture chrétienne-romane envers la culture arabo-andalouse.  Entrées d’index  Mots-clés : attitude, changement sémantique, contact arabe-espagnol médiéval, identité Palabras claves : actitud, cambio semántico, contacto árabe-español medieval, identidad Texte intégral   21/4/2018Identidades y actitudes en el contacto entre el árabe y el español medieval y su reflejo en algunos cambios semánticoshttps://journals.openedition.org/e-spania/21036#bodyftn622/16 Introducción En el ámbito de la historia del español y de la lingüística románica en general no esinfrecuente el “olvido” de una de las entidades lingüístico-culturales que conformaronla Edad Media peninsular: la árabe andalusí. Esta es, generalmente, estudiada y tratadade forma aislada, separada de las entidades romances, y solo suele merecer la atenciónde historiadores especializados y arabistas. Este “olvido” llega a nuestros días, puespocos son los españoles que tienen conciencia de que una de las lenguas “nacionales”con un importante número de hablantes como lengua materna es el árabe, que llega aser dominante en algunas zonas de España 1 . 1 La presencia de la lengua y cultura árabes en la Península Ibérica se mantuvo hasta1492, casi ochocientos años, pero esta presencia se prolongó o, más bien, prorrogóhasta 1616, cuando los últimos de los progresivamente acosados moriscos fueronexpulsados. En este dilatado período de tiempo, los procesos de contacto entre el árabe y las lenguas romances peninsulares fueron variables y complejos, pues los factores decontacto y las vías de transmisión fueron cambiando a lo largo de las diferentes etapasde esta larga convivencia 2 . 2 Pero ¿qué ha quedado de este largo y complejo contacto en las lenguas romancespeninsulares?: una preposición ( hasta-até ), un sufijo no productivo fuera del ámbito delo árabe u oriental ( -í  ) y, sobre todo, léxico, importante desde un punto de vistacuantitativo, pero con muy diferente presencia y frecuencia según las variedadesdiatópicas o diacrónicas 3 . Este léxico, además, no pertenece a un vocabulario básico o íntimo (días de la semana, partes del cuerpo, nombres de parentesco, números, etc.),sino que es básicamente utilitario (términos referentes a la organización administrativa y la economía, nombres de plantas y productos y de técnicas de agricultura, arabismoscientíficos y técnicos, nombres de telas y vestidos, arabismos militares, términosreferentes al hogar y la cocina, etc.): las lenguas romances peninsulares tuvieron una“adopción selectiva” de los arabismos 4 . 3 Sarah Thomason 5  establece una escala del posible tipo de contacto entre diferenteslenguas de cuatro grados: contacto casual, contacto ligeramente más intenso, contactomás intenso y contacto intenso. Los préstamos árabes a las lenguas romancesquedarían en el primer grado de la escala, llamado de contacto casual  , en el que los quetoman los préstamos no necesitan tener competencia en la Lengua Fuente (LF) y/o hay pocos bilingües entre los hablantes de la Lengua Objeto (LO). Casi mil años de contactocasual. 4 Si comparamos este contacto con, por ejemplo, la influencia del francés sobre elinglés tras la invasión normanda en el siglo XI hasta su desaparición en el siglo XV,encontramos algunas diferencias 6 . Un importante número de préstamos del francésnormando pertenece a ámbitos similares a los arabismos: administrativo y gubernamental ( council   < fr. norm.  cuncile ,  concilie ; court < fr. norm. curt  ; mayor  <fr. ant. maire ), comidas, ocio, moda ( biscuit   < fr. ant. biscoit  ; chess  < fr. ant. esches ;  jewel   < fr. norm.  juel  ), préstamos científicos o técnicos ( surgeon  < fr. norm. surgien ).Sin embargo, la influencia del francés normando fue más allá y alcanzó a ámbitos de la vida cotidiana y a vocabulario básico ( blue  < fr. ant. bleu ; dress  < fr. ant. dresser ; river < fr. ant. riviere ; mountain < fr. ant. montaigne ;  poor  < fr. ant.  pouvre ), e, incluso,podemos encontrar abundantes ejemplos de transferencias gramaticales ( very  < fr. ant. verrai  ; during  < fr. ant. durant  ; around   < fr. ant. á la reonde ) o calcos de modismosfranceses en construcciones formadas por un verbo inglés y un sustantivo o frasenominal francés en función de objeto: to take agref   ‘tomarse con pena’ (< fr. ant.  prendre/tenir a grief  ). Un contacto mucho más breve en el tiempo (solo tres siglos),pero mucho más profundo, pese a la auténtica separación en castas que hubo durantesiglos entre normandos y sajones. 5 Podemos encontrar una explicación a esta cierta paradoja si analizamos el contactodel árabe con la lenguas romances peninsulares teniendo en cuenta factoressociolingüísticos muy relacionados: la identidad   (lo que piensa un grupo que lodiferencia de otro), y la imagen del “otro” y la actitud   (psicosocial y lingüística) hacia él,es decir, cómo se valora (componente cognoscitivo de la actitud  ), qué saberes o 6  21/4/2018Identidades y actitudes en el contacto entre el árabe y el español medieval y su reflejo en algunos cambios semánticoshttps://journals.openedition.org/e-spania/21036#bodyftn623/16 Identidades, actitudes e imágenes del“otro” creencias hay sobre él (componente conativo) y qué conducta se genera hacia él(componente afectivo). Relacionados con ellos estaría el concepto de concienciasociolingüística 7 .En la Alta Edad Media, las imágenes y actitudes hacia el “otro” árabe-musulmán son,en general, negativas. Para conocer la imagen que se tenía del “otro” y, por tanto, laactitud hacia él, es fundamental la obra de Ron Barkai en la que se analizan lasprincipales crónicas musulmanas y cristianas escritas entre los siglos VIII y XIII en laPenínsula Ibérica 8 . En las crónicas cristianas, a diferencia de las musulmanas, hay interés, en general, por el conocimiento del “otro”, de su historia y sociedad y de suscreencias religiosas 9 . No se encuentra el “aislacionismo” que sí aparece en la crónicas musulmanas, marcadas por un sentimiento de superioridad cultural-religioso que haceque el “otro”, las sociedades cristianas, no aparezca como un ente autónomo, como unadversario unitario que pueda amenazar a Alandalús, por lo que no merece atenciónsalvo en lo que pueda afectar, como elemento externo y lejano, a la historia y a lasociedad andalusíes 10 . Esto lleva a que las imágenes que se presentan de los cristianossean más simples y superficiales (lo que no conlleva que sean más negativas) que lastienen los musulmanes en la crónicas cristianas, donde aparecen imágenes máscomplejas y menos unidimensionales (se distingue entre árabes y bereberes, entremoros “malos” y “buenos”). De todos modos, el interés por el “otro” de las crónicascristianas no conlleva imágenes y actitudes positivas: hay etnocentrismo al definir,clasificar y juzgar la religión y la moral del “otro”, como es el Islam según sus propioscriterios 11  y conforme avance la Edad Media la imagen del “otro” se presenta cada vezmás deformada y exagerada 12 . 7 En las crónicas cristianas escritas desde el siglo VIII hasta fines del siglo XI hay negatividad hacia el “otro” (es cruel y traidor) 13 , aunque con imágenes complejas y singeneralizaciones. Alandalús se ve como un peligro, ante el que es preciso sobrevivir 14 .En las del siglo VIII ( Crónica bizantino-árabe  y Crónica mozárabe ), se hace distinciónentre árabes (con una imagen compleja) y bereberes (con una imagen completamentenegativa). En las crónicas posteriores de fines del siglo X y comienzos del XI ( Crónica Pseudo-Isidórica  y Crónica de Sampiro ), como en las los dos anteriores, no hay unadefinida autoconciencia hispánica nacional y tampoco aparecen imágenes cerradasnegativas, salvo las centradas en lo religioso. Solo en las tres crónicas de la época de Alfonso III, pese a su ya citado interés por el conocimiento del “otro” 15 , la hostilidad y lanegatividad (ese “otro” es siempre cruel, perverso y cobarde), unidas al despertar deuna fuerte autoconciencia, aparecen claramente: es la época de la expansión territorialcon Alfonso III y del “movimiento de mártires” (861) y el primer éxodo al norte derefugiados. 8 En las crónicas que abarcan desde mediados del siglo XI hasta mediados del siglo XII(  Historia Silense , Chronicon Regum Legionensium ,  Historia Compostellana ,  Historia Roderici Campi Docti  , Chronica Adefonsi Imperatoris , y la Crónica Anónima  delMonasterio de Sahagún) hay sensación de cambio marcada por la caída de Toledo(1085) 16 . Es la época de las Grandes Reconquistas y de mayor enfrentamiento entre losreinos cristianos del norte y los restos del Califato y almorávides. Sin embargo, aunqueen general hay un sentimiento de unidad y autoconciencia frente a lo musulmán, en lamayoría de las crónicas de esta época el conflicto no es concebido como una “cruzada” ouna “guerra total”, a diferencia de lo que ocurre en la misma época en las crónicasfrancesas y cruzadas 17 . Aún se piensa en una posible coexistencia. Salvo en la  Historia Silense  y el  Chronicon Regum Legionensium , que presentan imágenes negativasextremas y cerradas, en las demás crónicas las imágenes son complejas y se distingueentre el árabe-musulmán “amigo”, con el que sería posible esa coexistencia, y el bereber-almorávide, que aparece con una imagen totalmente negativa. 9  21/4/2018Identidades y actitudes en el contacto entre el árabe y el español medieval y su reflejo en algunos cambios semánticoshttps://journals.openedition.org/e-spania/21036#bodyftn624/16  Amigos, todos nos somos espannoles, et entrarannos los moros la tierra por fuerça etconquirieronnosla, et en poco estidieron los cristianos que a essa sazon eran, que no fueronderraygados et echados della; et essos pocos que fincaron de nos en las montannas, tornaronsobre si, et matando ellos de nuestros enemigos et muriendo dellos y, fueron podiendo con losmoros, de guisa que los fueron allongando et arredrando de si. Et quando fuerça dellos, comoeran muchos además, uinie a los nuestros dond nos uenimos, llamauanse a ssus ayudas, et uinienunos a otros et ayudanuanse, et podian con los moros, ganando siempre tierra dellos, fasta que esla cosa venida a aquellos en que uedes que oy esta. […] ruegouos que uos pese mucho del mio mal y del crebanto, et de uestros cristianos; et pues que aquí sodes, que me ayudedes a tomaruengança et emienda del mal que e tomado yo et la cristiandad […] (  PCGII  , cap. 1013). Las crónicas escritas en la segunda mitad del siglo XII aún presentan una imagenrelativamente moderada de los musulmanes ( Crónica Najerense  y  Liber Regum ), pero ya en el siglo XIII ( Chronicon Mundi   de Lucas de Tuy,  Historia de rebus Hispaniae e  Historia Arabum  de Rodrigo Ximénez de Rada y Crónica Latina de los Reyes deCastilla ) aparece en las crónicas un progresivo aumento de las imágenes negativas,cerradas y estereotipadas del “otro” 18 , aunque se sigue distinguiendo entre árabes y  bereberes (almorávides y almohades). La victoria sobre los almohades en Las Navas deTolosa (1212) marca un punto de inflexión en el enfrentamiento como lo había sido latoma de Toledo siglos antes. Las crónicas presentan ya una mentalidad de “cruzada” y de “guerra total”, con una fuerte autoconciencia nacional. 10 Podemos encontrar, sin embargo, visiones algo distintas en otras crónicas de laépoca, como la Chronica o comentaris del rey en Jaume Primer  y la  Primera CrónicaGeneral o  Estoria de España de Alfonso X. En ambas, aunque se mantienen posicionesextremistas, hay una mayor complejidad y una dualidad en la imagen del “otro”.Cobarde, falso y traidor en muchas ocasiones puede aparecer, sin embargo, como valiente, veraz y defensor de su honor en otras 19 . Pero hay una diferencia importanteentre ambos textos: frente a la crónica de Jaume I, en la  Estoria de España  se da bastante información sobre los musulmanes, su historia, su sociedad y administración.En el caso de la religión, el Islam tiene en ambas una visión muy negativa, aunque lasinformaciones que aporta la  Estoria de España  sobre las tradiciones y la femusulmanas son mucho más abundantes y relevantes. Sin embargo, como ya señalóL.P. Harvey  20 , pese a que se trasluce un conocimiento de la “otra” religión, hay ciertaignorancia, premeditada o no, sobre el Islam en la obra alfonsí, pues la  Estoria de España  se basa en los textos o las leyendas antiislámicos cristianos más que en laspropias fuentes árabes al relatar, por ejemplo, la vida de Mahoma; así, se narra lahistoria del judío que enseñó a leer a Mahoma, desmintiendo la tradición musulmanade que fue Alá quien lo hizo (  PCG , I, cap. 472). 11 La figura de Alfonso X representa en gran medida un prototipo de las actitudes definales del siglo XIII. Tras la etapa de Grandes Reconquistas, eruditos e intelectualespueden acceder de forma ya directa a la cultura árabe, por la que sienten atracción, pero, al mismo tiempo, la sociedad cristiana es una sociedad triunfante sobre el “otro”,en la que ha dominado el espíritu de “cruzada” o “guerra total” y en la que prevalecenlas imágenes y actitudes negativas, conformadas a lo largo de los años. En la  Estoria de España  Alfonso X excluye a los árabes de los pueblos con “sennorio” sobre laPenínsula; la línea hereditaria que proviene de la Antigüedad (romanos, godos) solocontinúa en los monarcas astur-leoneses, que son los que conservan el derecho de“imperium”, pero no en los árabes, ya que su dominio es considerado tan soloprovisional, por lo que la Reconquista tiene, de este modo, una clara justificación comorestauración del orden legal violentamente roto por un pueblo “vil”, que aún permaneceen la Península 21 . La  Estoria de España  recoge la tradición, que proviene ya de lascrónicas del siglo VIII, de loor y lamento de España 22 , pero ya no con el espíritu dederrota o resignación que podría encontrarse en esas crónicas; la autoimagen eidentidad cristianas ya están asentadas, como podemos leer en la arenga a los soldadosde Alfonso VIIIantes de la decisiva batalla de las Navas de Tolosa: 12 Como vemos, la visión negativa del “otro”, con mayor o menor intensidad o con mayor o menor complejidad, es una constante en las crónicas altomedievales. Esta visión negativa se encuentra no solo hacia el “otro” grupo considerado comoantagonista, sino también en las actitudes hacia los grupos humanos que actuaron 13
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