Entrevista a Spinetta - Rolling Stone 2008

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  [ LUIS ALBERTO SPINETTA ] El alma sensible del adolescente que fui tiene grabada a fuego una imagen de Luis Alberto Spinetta, una de las primeras veces que lo vi en vivo. Fue en un recital, en el improbable horario del mediodía de un domingo, más precisamente el 22 de junio de 1969, en un ciclo denominado Beat Baires. Había sido una astuta idea del productor Jorge Alvarez para esquivar la represión que solía perseguir a los “hippies” cuando los conciertos se hacían en horarios nocturnos. De todo
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  el mismo flaco esta sentado frente a  mí, mate de por medio, una tarde de agos-to de 2008 en una mesa de su estudio-casa,La Diosa Salvaje, y en este caso, la palabra “mismo” resuena con múltiples signicados,más allá del obvio. Porque, mientras se cum-plen 40 años de la edición del primer simplede Almendra –con “Tema de Pototo” y “Elmundo entre las manos”–, Spinetta siguesiendo una persona bastante parecida a aquel Flaco. Más allá de su eterna delgadez y una apariencia eternamente joven que lle-ga a desmentir sus 58 años, el Luis Albertoque tengo delante conserva buena parte delos rasgos que le conocí primero como fan,luego personalmente, y que lo convierten enuno de los artistas más admirados, queridose inuyentes, no solamente del rock nacio-nal, sino de la música popular argentina.Spinetta aún tiene toda su enorme sensibi-lidad a or de piel. Es dueño de un humorsiempre lúcido e imprevisible, propensotanto a caprichosos berrinches como a sali-das inesperadas y geniales, capaz de largarsea llorar ante una circunstancia o aconte-cimiento que lo conmueve, o incluso anteun simple recuerdo. No es extraño que eli- ja protegerse de los vaivenes de la realidad exterior con una vida bastante introspec-tiva. También su voz conserva la magia deentonces, y con sólo empuñar la guitarra acústica e insinuar cualquiera de sus cancio-nes de ayer y de hoy, conjura un hechizo alque es casi imposible sustraerse. Quizás esa constancia, esa terca resolución de mante-nerse el a sí mismo, siguiendo los dictadosde su propia musa y no de las imposicionesdel mercado, sea una de las cualidades quelo convierten en un artista único, al que la gente reverencia con un respeto destinadosólo a unos pocos. Especialmente en un paísdonde este tipo de conducta no abunda.Por supuesto que la excusa para este nue- vo encuentro es la edición de Unmañana  –álbum número 36 de su carrera y ya consi-derado unánimemente entre lo mejor de suproducción reciente–, pero también el cua-dragésimo aniversario de su debut discográ-co. Durante la charla previa, vemos el videode “Mi elemento”, realizado por su amigo desiempre, el fotógrafo Eduardo “Dylan” Mar-tí –en una bella versión en blanco y negro,algo diferente de la conocida– y también lascoloridas imágenes de mandalas que diseña en su computadora, con claros ecos de la psicodelia, aunque generadas con tecnolo-gía digital. La referencia a la psicodelia noslleva inevitablemente a sus recuerdos de losaños 60, y de allí a las anécdotas de esa épo-ca hay un solo paso. Es un punto de partida ideal para esta nota, que comienza cuandoLuis cuenta cómo lo llevaban preso junto a su compañero –primero en el secundario,luego en Almendra– Emilio Del Guercio,cuando eran estudiantes de Bellas Artes. Losllevabanporportacióndepelo,¿verdad? Osea,porelaspecto… No era que tuviéramos melenas, apenas elpelo un poco larguito, pero eran las caritas loque no les gustaban. Nos hacían preguntasindecentes, si éramos homosexuales, “porqué se pintan los labios”. Y yo: “No, es elfrío”. Después con Almendra me los pinté,pero eso era otra cosa. EsasfotosdeAlmendraenqueestánconloslabiospintados…Eraunaestéticaadelantadaasuépoca. Yo quería que saliéramos como cuatroparalíticos y los pibes me vetaron la idea Altoque aparecieron los Rolling Stones, dis-frazados uno como de Ejército de Salvación,otro de paralítico, y les llevé la foto y les dije:“¿Vieron?”. EsquejustamenteesafotoestababienparalosRollingStones,quizáseramuyfuertepara Almendra. Bueno, pero después en el libro de Mar-cucci [  Almendra , 1971, ediciones LH], nossacamos fotos como si estuviéramos muer-tos, con la bandera argentina, acribillados a tiros. Es más, está en la tapa. Almendra haceese maniesto y después aparece TheKids AreAlright [ TheWho , 1979, en cuya tapa elgrupo aparece tapado con la bandera ingle-sa]. Tratamos por todos los medios de haceralgo que impulsara a la gente a pensar para elotro lado, usando una imagen “contrapubli-citaria”, por decirlo así. EraunpococomoloquehacíaJimiHendrixconelhimnoyanqui:darvueltaesossímbolos,ennombredeloscualeselpoderperpetrabalas peoresatrocidades.  Absolutamente, y viste que nosotrosaparecemos como con un dracudracu frentea una iglesia, arrodillados como si fuéramoslo que siempre odiamos. Era la iglesia dela Recoleta, enfrente de donde hoy está elHard Rock Café. Y hoy mostraban a la se-ñora esa que va de rodillas a San Cayetano,¡Dios te regaló unas rodilleras de cuarzo!En Almendra detestábamos eso, que per-dura aún hoy. Lo que pasa es que en aquelmomento pensamos que podíamos generaruna imagen adversa a eso con esas parodias.Esas fotos quedaron solamente en un libro,no son fotos muy difundidas de la banda.Muertos por los tiros, con la bandera. No sepuede creer, unos locos de mierda. PerovolviendoaesosrecuerdosdecuandolosllevabanencanaconEmilio,enlaépocadeOnganíaeracomúnquetemetieranencana,queteverduguearanunpocoytecorta-ranelpelo.  A mí, excepto cuando me presenté a la colimba, nunca se abusaron de mi pelo, peroera algo que pasaba. Nosotros íbamos conlas carpetas a la escuela de Bellas Artes, nostomábamos el tren, cruzábamos la plaza ahí en Retiro y estábamos en la escuela. Peromientras llegaba el tren, pasaban dos canas y te llevaban a la comisaría 33ª –que está ahí a cuatro cuadras de Mendoza–, te interroga-ban y te mandaban a un calabozo horrible,cuando vos en realidad ibas a estudiar. EsosconocimientosadquiridosenlaescueladeBellasArtesperduran,porejemploencosascomoelartedigitalquehacésahora. Sí. Emilio siempre fue un gran dibujante.Nosotros de alguna manera revelábamosnuestra técnica el uno frente al otro, no te-níamos ningún secreto en ese aspecto. Nues-tras incursiones eran bienvenidas; Emilioganó un premio de pintura y yo uno de di-bujo, dentro del concurso de los estudiantesde n de año. Era maravilloso para nosotrosir ahí, tenía mucho más signicado que cual-quier otra cosa, excepto tocar. Cuando eltema era música, nosotros queríamos ganartiempo. No habíamos ido a aprender piano a una academia ni nada, pero cada uno tenía suguitarra e intentaba sacar cosas y tocar cada  vez mejor. En el colegio habíamos formadoun dúo que hizo varios shows, todos muy interesantes, con música nuestra y algunoscovers, como “Yesterday” o cosas así.  ¿Teníanalgúnnombre?  Sí, Bundlemen, era un grupo de colegio,que desembocaría, más o menos un año des-pués, en los Larkings. Entonces Bundlemenabarca ese período, digamos desde el 63 has-ta el 67, el colegio secundario [Colegio SanRomán], que por la mañana era comercial y a la tarde bachillerato. Ahí se crea los Sbirros,la banda que tenía [Edelmiro] Molinari conRicardo Miró, Emilio, Angel Del Guercio–el hermano de Emilio–; en el mismo colegiosurge esa formación. Por otro lado, conoz-co a Rodolfo [García] en una esta, a los15 más o menos, por el 65, y él estaba en losLarkings. Y en un momento me invitaron a tocar los Sbirros y también los Larkings: es-taba en las dos bandas.  ¿Ningunadelasdoseratubanda?  No, yo era un invitado, digamos. Era elcantante, me llamaban un poco para que vaya al frente. Sabía cantar los temas, y otros por ahí no se animaban a plantarsecon el micrófono y entrar a darle. Intenta-mos sacar [ cantalaestrofainicialde“NotaSecondTime”,delosBeatles ] de una manera de la que preero no tener una grabación [ seríe ]… Pobres los Beatles. Esimpresionantelorápidoqueibatodoenesaépoca:enel67aúneranlosLarkingsylosSbirros,yenel68yaestáAlmendradebutandoconsuprimersimple. [   LUIS ALBERTO SPINETTA  ] Sí, aparte ya estaban Los Shakers. Sineso tampoco hubiéramos hecho Almendra.Los Shakers fundan la idea de que se puedeser tan bueno como los Beatles sin ser losBeatles, y nacer en Uruguay y venir con eltermo y grabar en una semana unos temasgloriosos, y Hugo [Fattoruso] se tocaba todo, más de lo que necesitaba para hacerseel beatle. Entonces eso es lo que te rearma la posibilidad de hacer algo en castellano.También estaban los Mockers, y ni hablarde Litto [Nebbia], primero con Los GatosSalvajes, y luego con Los Gatos. Yo fui a ver-los en vivo y casi me muero por como sona-ban. Eran una aplanadora. Gabis me decía que Kay [Galif, el gui-tarrista srcinal de Los Gatos] tenía una formación teórica, estaba más avanzado quelos demás. Pero Gabis es capaz de entender aque-llas cosas que pelaba Pappo, y de fusionareso con el jazz y el pop de Edelmiro, que venía de ese lado. Por eso a Gabis tambiénlo reconozco como uno de los más grandesmaestros de acá. Entre él y Pappo marcaronmucho lo que yo puedo tocar hoy por hoy.Quizá más que Edi [Edelmiro]. Enel68apareceelprimersimple,“TemadePototo”.LaversióndeLeonardoFaviosalióantesqueladeAlmendra,¿no?  Sí, eso fue un disgusto muy grande para  Almendra. Porque encima él le puso una si-rena y se lo dedicó a un amigo que murió enserio, y nosotros se lo dedicamos a Pototo,que no murió nada. Entonces el tipo hacía retroceder todo. No me gusta su versión.No me gustó aquella vez, y no me va a gustarnunca. Fue una falla del sello. Una vez quenosotros grabamos el single, el sello agarróel tema, se lo dio a Favio y él lo desvirgó. Almendra no desvirgó su propio tema. Tam-bién nos habían pedido temas para Bárbara  y Dick. Yselosdiste. Sí, y cuando los escuché me quise morir.Pero ninguno de esos temas eran del reper-torio de Almendra. También Los In llegarona grabar un tema mío, con letra en inglés.Los In sonaban bien, pero lo otro no nosgustaba mucho. Pasadoscuarentaaños,piensoqueaúnpo-désreconocerteeneltipoquehizo“TemadePototo”.¿Siguehabiendomuchodeél?  Sí, la espontaneidad de la composición. Agarrás la guitarra y algo surge. No es de-masiado valioso, enseguida se disipa en otra idea; o abandono la guitarra y me pongo a ha-cer otra cosa. Si hay algo que funciona, comolos acordes esos que eran muy simples, peroa la vez le metí todo a eso, como si fuera una sinfonía... Por ejemplo, está en Do mayor, y cuando pasa al Do menor [ canta:“Lasoledadesunamigoquenoestá”  ]… eso es lindo. Yahabíaunamelodíamuylinda,yunaletramuypoética. Y “Hoy todo el hielo...” [segundo simplede Almendra] es todavía un poco más fuertecomo propuesta de música. Porque la banda crea un clima medio opresivo. Después hay  joyas, como por ejemplo ese single que sellama “Final”. Paramí,esunodelosmejorestemasdeAl-mendra. ¿Viste qué lindo que es eso? Cosas tan pe-queñas. Lo que hacemos es tan pequeño... y a la vez es tan lindo hacer esas cosas, que conel tiempo todavía resisten, y suenan bien. La época de Almendra es eso, el intento de que-rer hacer música y perfeccionar algo desdecero, de una manera autodidacta. Cuandosaleeseprimersingle,vostenías18años,yyaapareceuncompositorplenamente formado,conuntemazo. Estábamos inspirados por nuestros ami-gos, habíamos tenido en cuenta lo que pasa-ban por la radio. En los mismos programasdonde después pasaron el “Tema de Pototo”–y nosotros nos reunimos para escucharlo y nos abrazamos de felicidad–, veníamosescuchando “Diana divaga” [primer simplede Los Abuelos de la Nada] y nos volvíamoslocos de felicidad también. Escuchábamosa Los Gatos y nos encantaba. O sea que la inuencia era directa, de alguna manera. Noera nuestro trabajo. A nosotros, el ímpetupor hacer algo y ofrecer otro aporte nos ha-cía vivir como en una especie de revoluciónmusical. Que tampoco se pudo haber reali-zado sin otros troncos básicos, como Moris,Miguel [Abuelo], Litto Nebbia, los pibes de Vox Dei un poco después, tantos tipos queaportaban lo suyo en ese momento. ParalaépocadelprimerálbumdeAlmen-dra,elnivelmusicalyladiversidadquehaysonimpresionantes. Edelmiro para nosotros era como una especie de libro abierto. No había un acor-de que él ya no supiera o que no te dijera cuál era, y sabía las progresiones, había estudiado, en parte en forma autodidacta y también con otros músicos. Con [Rodolfo] Alchourrón se pasaban información, era un gran guitarrista. La prueba está en losarreglos que hace Alchourrón para “Laura  va”. Por eso, nuestro punto de interaccióncon el mundo más jazzero era tambiénEdelmiro. Lo otro, más o menos lo orejeá-bamos de los Beatles, de los Stones, de la música que a nosotros nos gustaba. Perodigamos que aparecía esa data de acordesmás tensionados aun [ traeunaguitarra,tocaunacorde ]. Seguramente Edelmiro medijo: “Mirá lo que es este acorde”, y yo aga-rré e hice un tema. Pero por ahí si él no mehubiera pasado ese acorde no se me habría ocurrido. Yteníaunafraseologíapropia,porquealdíadehoyescuchás“Colorhumano”ydecís“pero ¿quéestátocando?”. El riff del tema ya te sitúa en una dimen-sión [ tocaelriff  ]. Pero ya cuando Almendra está a pleno, y toca su primer disco en todoslados y vende discos, cuando la gente se an-có con “Muchacha”, “Figuración”, y todoeso, jate que en el segundo disco rompe supropio esquema y se vuelca a ser una banda más dura. Másrockera. Más rockera y más psicodélica. Nosotrosmismos habíamos vivido algunas experien-cias. La diferencia entre un disco y el otrofue mortal, no lo perdonó ni la prensa ni nadie a ese disco. Yo me acuerdo de un me-dio muy importante, el matutino de mayortirada, que me destrozó. A mí personalmen-te, me hacía culpable, no me voy a olvidarnunca. Porque yo leía eso y decía: “Pero ¡quéhijo de puta!, no sabe lo que queremos, nose da cuenta... ¿Lo hicimos mal entonces?”.Hay que entender que era una búsqueda tras otra, como parámetro básico. Por esoen un momento yo prefería tocar el bajo y escucharlo a Pappo tocar la viola, que es loque después hacemos en Torax.  ¿ToraxeranPappo,vosyPomo?  Y Cutaia, pero después Cutaia un pocose borra y quedamos los tres. EsofueentreAlmendrayPescado. Claro, porque yo descubrí que me gusta-ba mucho cuando lo vi tocar a Pomo con ElHuevo, con Miguel [Abuelo]. Ahí nosotrosestábamos ante mil propuestas y, por otrolado, creo que Almendra llevaba el estigma de que teníamos que hacer la ópera y esto y lo otro, y no nos dimos cuenta de que nues-tro representante nos cagaba de una manera monstruosa. Era la idea de Almendra. Y en-tre los egos... no te digo que yo en ese tiem-po no tuviera también un papel protagónicopor el ego de querer hacer mi música y llevaradelante mi proyecto, y además estaba me-dio loquito por las sustancias, entonces era lógico que yo quisiera una renovación per-manente. Ahí me armé de ese patrón, cuyomejor ejemplo son los Beatles, cuyo períodode oro es desde el disco cero hasta el último. Help! te arranca el balero y después ya apa-recen con unos discos absolutamente ecléc-ticos, uno más lindo que el otro, y no sabéscon cuál quedarte. Esaépocade Rubber Soul, Revolver, Sgt.Pepper, elAlbumBlanco,esincreíble… Esa es la enseñanza más maravillosa de hacer discos para mí. Son piletas para crear. Vos te tirás a la pileta y nadás y creás.Y a veces te saldrá más lindo y otras másfeo, pero que sean todas cosas que unoquiera hacer, diversas, y no quedarse en unsolo estilo. Por ahí un violero como Pappoevidentemente podía abarcar un montónde estilos, pero se especializó en uno y a ése lo hacía de goma. Es una virtud, comoB.B. King, que se ha mantenido con cierta esbeltez, siguiendo un sendero emocional y blusero, un patrón que es magia pura,que no podemos ni copiarlo ni nada que sele parezca. Es único. Para mí es mucho másfácil innovar que quedarme abajo de la in-uencia de algunos de estos grandes viole-ros que me ha tocado escuchar hasta ahora.Por eso, Pappo es tan inuyente para to-dos nosotros; para Edelmiro, para Gabis,para Luis Alberto… Yo era un violerito así chiquitito en ese momento. “Desde e cie hasa a ierra, inen n erderme nada. Es a única sibiidadque eng de ver ese fm, desenir de a manera que  sien y deransmiir ag de  que ve.”   ..   .  E ama sensibe de adescene que ui iene grabada a ueg una imagen de Luis Aber Sinea, una de as rimeras veces que  vi en viv. Fue en un recia, ene imrbabe hrari de medidía de un dming, más recisamene e 22 de ju-ni de 1969, en un cic denminad Bea Baires. Había sid una asua idea de r-ducr Jrge Avarez ara esquivar a reresión que sía erseguir a s “hiies”cuand s cnciers se hacían en hraris ncurns. De ds mds, en a s-curidad de ear Cise, e auera desaarecía; y sbre e escenari esaban schics de Amendra, que aun sin ener un lp ediad, ya eran un de s nmbresmayres de inciiene mvimien “bea”. Su íder, un jven carismáic de me-ena enruada hasa s hmbrs que enía cgada una guiarra Vx cn rma deágrima, dij: “Vams a esrenar un ema nuev”, y Amendra arrancó cn “Mucha-cha (js de ae)”. Cóm habrá sid e imac, que só recrdar me esremece.    F   O   T   O  :   E   D   U   A   R   D   O   M   A   R   T   I Rolling Stone   99    septiembre de  2008  Rolling Stone   98     septiembre de  2008    APappoloescuchabastocarfusiónytevola-balacabeza,ledabaparatodo. Yo lo invité en la época de Jade a tocar“Digital Ayatollah”, en vivo en el Astral, conLeo Sujatovich, César Franov y Pomo, y loúnico que le dije fue: “¡Es en Fa sostenido!”.Por eso quiero decir que por ahí un tipo quetoca así la guitarra preere especializarse enun estilo y poder ahondar en eso. Yo, dentrode mis posibilidades, lo que busqué fue in-tentar abarcar diferentes cosas, para alcan-zar una amplitud de visión que es un pocolo que yo pienso como acuariano, como per-sona. Gracias a Dios, pese a lo cerrado quepueda ser en el punto oscuro de mi alma, enmi ser estoy muy abierto al mundo, a la per-cepción, todo, desde lo cósmico hasta lo másterrestre. Desde el cielo hasta la tierra inten-to no perderme nada. Es la única posibilidad que tengo de ver este lm, de sentirlo de la manera que lo siento y de transmitir algo delo que veo. Cambiarpermanentementeparaseguir siendoelmismo. En esa época de la que estamos hablan-do, era diferente, porque era una época dedescubrimientos, que ahora tienen otra intensidad, son pequeños en relación conaquellos quizá, porque aquellos tenían la fuerza rompedora, mientras que éstos se hanancado en nuestras propias miniburgue-sías , nuestros pequeños estigmas. Entoncestratamos de hacer lo mejor de lo mejor, ése esel único legado. Una de las formas de hacerlo mejor de lo mejor es interpretar cada can-ción como si fuese un cuadro diferente. Porahí son de una serie de cuadros que tienenun tinte, pero mas allá de eso voy a tratar deusar cerámica, cartapesta, cartón, óleo, acrí-lico, lo que pueda. Lo que uya. Es una cosa privilegiada ser tan querido en mi país. Es unprivilegio que tiene Luis, y no lo quiero per-der para nada. Y la única forma de sentir queno lo pierdo es entregando cada vez más. LuegodeestasexperienciasconEdelmiroyPappo,yaenPescado,alprincipioasumíaselroldeúnicoviolero. En Pescado, en general tenía todo acota-do a las violas. Es decir, estaban establecidastodas las formas, desde un riff hasta las apo- yaturas de los acordes, todo tenía una forma muy precisa. En esa época del primer disco, Desatormentándonos , el violero de Pescadobusca y hace los solitos de “Nena boba”, esdecir que tiene una actividad. En “Algo ota en la laguna” hay unas cosas armónicas quemeto doblándome la Strato, buscando dealguna manera separarme de todo aquelloque pudiera signicar una similitud con elCarpo, aun cuando recurría a cosas que sondel lenguaje común, que él podía utilizar y  yo también. Luego,en Pescado 2 ,entraDavidLebónto-candoelbajo,perotambiénunpocodeviola. Hoy parece más lógico que yo tocara elbajo y él la viola, pero no era así. Y él, enun gesto de generosidad, realizó muchossueños, al predisponerse y dejar la primera guitarra y ponerse detrás de mi música to-cando el bajo. Pescadosontresgruposdistintosencadaunodelostresdiscos,porquedespuésde Pes-cado 2 viene  Artaud  . En Pescado me plantearon que queríanhacer otro tipo de banda, una en la que yofuera un miembro más y acatara aquello quequisieran tocar. Que David tocara la viola, y tocara otro material de blues provisto por él, y qué sé yo. Era como posponer mucho mispropios sueños, en ese sentido tomé la deci-sión correcta. Todo lo que había trabajadolo hacía para una nalidad, que era tocar mi trabajo. Por eso después, en Pescado Rabio-so, en un gesto de poder mínimo, me reduz-co a uno solo y vuelvo a Emilio, a Rodolfo,a mi hermano Gustavo, que son los únicosque están en el disco. Toco el piano, hago unprimer disco solista con todo ese mundo.Pero no tengo ni tiempo de estrenarlo, por-que enseguida aparece Invisible. Yo, despuésde haber visto el trío con Pappo, no podía desperdiciar eso. Pomo y Machi no querían volver a tocar con Pappo, se habían separa-do relativamente en malos términos. Eradifícilresistirsealaposibilidaddetocar conunabasecomoPomoyMachi. Machi era muy exigente cuando empeza-mos con Invisible. Ellos habían entablado uncódigo de respeto y amistad, y venían comoun packaging; uno con el otro. Lo cual a mí me provocó una crisis también, de decir “hay que salir a tocar con el trío de Pappo”, pa-rezco que le robo los músicos. Pero a la vez,cuando tuvimos un par de conversaciones, ya apuntando a los primeros ensayos, ellosme dijeron: “Luis, no te hagas problema queél ya está tocando con Darío”. Claro,Pappoeramuyinconstante,yapartesiempreteníamiltiposquesemoríanportocar conél,erasólolevantarelteléfono. Pappo rompía los códigos de una banda estable, que es lo que realmente reclamabanPomo y Machi. Una banda que ensayara y que creara música, y vieron que a mí mepodía llegar a gustar la idea. Primero vinoPomo e inmediatamente agarramos el auto y lo fuimos a visitar a Machi. Estaba todoel mundo calentito y expectante, y unosdías después tuvimos nuestros primerosensayos. Finalmente termino tocando conlos dos músicos de Pappo que yo vi tronar y te arrancaban la cabeza. Y con Invisbletenía que llegar a un cierto y determinadopunto con esos mismos músicos, pero nolo encaré por el lado del power como hacía Pappo, sino en otro power más moderado oinuenciado por cosas más estéticas, más decarácter. Pero, a la vez, ellos han sido músi-cos muy versátiles que podían pasar del riff fuertísimo a una cosa que tal vez tenía unmatiz muy importante, y que fuera uido.Podían hacer ambas cosas. LoquecreaunapersonalidadmuypropiaenInvisible.  Ahí se pone el mundo más en orden para mí, energéticamente hablando. El Luis Al-berto que toma más control de su guitarris-mo y de todo eso está en esa época. Desem-boca en toda esa furia, y también en el tango,que se une ahí. Digamos: del mundo de granapertura de Almendra al mundo de Invisibledonde todo está acotado, hasta el solo deguitarra está ideado como si yo tuviera quehacer una melodía. Y había lugares dondeimprovisar, como “La azafata...”, para haceruna zapada colectiva y crear un universo. EneseprimerdiscodeInvisbleesmuynota-blelaelaboración,elgradodecomplejidaddelamúsica. No te olvides de que en esa época había gente que tocaba cosas mucho más comple- jas que lo que hacíamos en Invisible. ConPomo y Machi nos poníamos a escuharEmerson, Lake & Palmer, que no tenían viola, y decíamos: “¡Cómo pueden tocaresto! Hay que aprender a tocar otra vez”. Tesentías que no podías hacer más que tres bo-ludeces. Después hay otra cosa notoria tam-bién: en la época de Eljardíndelospresen-tes , un amigo de Machi, Esteban MartínezPrieto, toca con nosotros en algunos de lostemas en los que hay Mellotron; él es el quenos pasa esos acordes como [ tocalaguitarraycanta ] “ahí va el Capitán Beto por el espa-cio”. Es el gordo el que me tira esos tonostipo McLaughlin justo en la época en quecon Invisible estábamos tratando un pocode dividir las aguas, y no quedarnos con Led Zeppelin, que nos fascinaba de una manera muy fuerte. Era como “ahí están esos magos,nosotros vayamos a buscar otra magia, por-que ésa ya está hecha”. LoquehacíanconInvisibledenotauncom- promisototal.Meparecequenopodíanhaber hechoesamúsicasinoestaban24horaspordíametidoseneso. Eran otras responsabilidades, también.La responsabilidad era sonar bien, tenerbuenos equipos, hacer buenos shows, gra-bar buenos discos. Eran aspiraciones queno podían contener a la estrella de rock quedespués se erige en los años 80, en algunosde nosotros. En esa época, especialmenteen Invisible, todo eso está como muy bajocontrol. Cuando nosotros estamos hacien-do nuestro primer disco, se da el estallidode Sui Generis y de “Bienvenidos al tren”;lo escuchábamos en la radio cuando nosíbamos a ensayar a General Rodríguez, y nonos gustaba un carajo. Estábamos haciendo“La azafata...”, eso no nos podía atraer, loconsiderábamos totalmente banal. Tiempodespués,con El jardín de los pre-sentes depormedio,elndeInvisiblemarcaelcomienzodetuetapasolista. En denitiva, para nosotros fue una etapa maravillosa. La de Almendra, la de Pescadotambién y la de Invisible ni hablar. Y así su-cesivamente. Cuando termina Invisible naceDante y termina mi vida de irresponsable [ seríe ]. Hay que hacer los deberes para que co-man los críos y hacer las cosas como corres-ponde, y seguir la intuición, y seguir el cora-zón, y nunca darle de comer a mi hijo con unpan proveniente de una actitud comercial oprostituida como rock o como música. Gra-cias a Dios, eso persiste, y es también lo quea mí me mantiene fuerte, a mis 58. El hechode haber persistido en algo te hace fuerte. Yempezás a conar en esa fuerza, que te lleva hacia nuevas cositas. Cositas nada más, nohablemos de grandes hallazgos de música.Entonces por ahí no brillará tanto, pero esun carril muy piola de transitar y uno va cre-ciendo a la par de ese camino, también.  Ademásentucasotambiénesuntrabajo. Tuve una actividad plenamente profesio-nal casi toda la vida. Me he negado sistemáti-camente a participar de muchos comerciales.Si hice una propaganda de violas, como ahora para Taylor, es porque primero me regalaron violas y después me propusieron hacer fo-tos. Y si yo les decía que no, las violas no melas iban a quitar. Jamás voy a aceptar haceruna publicidad en particular con mi música.Hace poco me hicieron una oferta realmentemuy conveniente para mi cuenta bancaria.Mi cuenta bancaria dice “venga, venga”, y mi corazón dice “que no venga nada, Flaco, olvi-date”. No es para mí, no me quiero ver nun-ca en esa situación. Y yo creo que Lennonno hubiera hecho nunca una publicidad dePepsi ni de ningún carajo, como no la hacenlos músicos más o menos serios que habitan “¡Parenlasrotativas!”Ellla-madodelFlacollegósobreelcierredelnúmeroycasides-compensaalaredacciónen-tera.“Noselesocurraponer-meentapa”,nosadvirtió.Loqueenunprimermomentohabíamosinterpretadocomoapenasunapreferenciadebajoperl,pasiblederevertirconunaconversaciónamiga-ble,conlosdíasfueganandofuerzahastaconvertirseenunacondicióndelentrevista-do.Respetandosuvoluntad,dimosmarchaatrásconestebosquejoquehabíamoshe-chopensandoenquelocon-venceríamos.Nohubocaso.Paranosotrosfuecurioso,contantoartistaypersonajedes-esperadoporsertapa.Elvie- joLuis,siempreacontrapelo,dicequeenestemomentonoquieretantaexposición,aun-quenosproponepostergarlaideapara“dentrodeuntiem-po”.Eltiempodirá. [   LUIS ALBERTO SPINETTA  ] “Mienras hacíams e rimer discde Invisibe era e esaid de SuiGeneris y de «Bienvenids a ren»: escuchábams en a radi y n ns gusaba un caraj. Ns arecía bana.”   ..   .  el mundo. Honestamente, no vinimos para eso a hacer música. Vinimos para crear una música que no se detenga en su evolución. Si antes uno empujaba como un tren por cier-tas y determinadas condiciones, ahora porahí empuja más como una carreta, porqueestá más viejito, pero en la intensidad delempuje también puede arrastrar más que untren. Eso también forma parte de una línea a seguir, para uno, que contenga energía. Si esto no hubiese estado apoyado con una dosis de música más o menos viable, no esta-ríamos haciendo este reportaje. O se hubieseterminado todo en Almendra o en Pescado y punto. Y bueno, mucha gente piensa que loúnico bueno que hice es eso. Pero yo hago loque yo quiero.  ¿Escuchástusdiscoshistóricos?  No, la verdad que hablo un poco por boca de recuerdos, no de escuchadas recientes a esos materiales. Cuando  Artaud  salióelegidoen R  olling  S tone comonúmero1delos“100mejoresdis-cosdelrocknacional”,¿volvisteaescucharlo?  No, pero volví a sacar la “Cantata depuentes amarillos” para tenerla en carpeta,aunque no la toqué nunca porque es unmoñito. La tuve que escuchar para ver algo,pero no más que eso. Lo mismo que un tema que yo siempre extraje de ahí, “La sed verda-dera”. Después, teniendo un piano como elde Claudio [Cardone], me atreví a tocar en vivo “A Starosta, el idiota”. No más que eso,porque es un material tan difícil el de  Artaud que… no difícil, hay que volver a esos to-nos, hay cosas ahora que me lucen rudimen-tarias, después del camino recorrido.  Ademásdelostonos,debeserdifícilvolver alestadomentalqueteníascuandocompusisteesostemas.Esunálbummuydespojado,comodeunaindagaciónmuyprofunda. Cuando Gustavo [Cerati] me invitó a tocar “Bajan”, inmediatamente saqué la can-ción y empezamos a tocarla con mi banda.Lo primero que hice fue cambiarle el riff, y no funcionó, pareciera que estoy atado a to-carlo como es. No la incluí en mi show, perohe incluido diferentes versiones de “Credu-lidad”, que no es de  Artaud sino de Pescado2 , pero bueno, son hermanos de lírica ambostrabajos. Uno a veces elige las cosas no sabebien por qué, por una corazonada que tedice que esto anda mejor por este lado, vas y lo hacés. Nos sucede en cada cosa que hace-mos, en cualquier rubro de nuestra existen-cia. Con esto también hay algo de eso, suce-de. Antes, los cambios eran más sorpresivos. Ahora son más meditados, es lógico. Uno ya aprendió a cambiar cosas. Pero esencialmen-te [ largosilencio ]… hay que pensar en ahora,urgentemente. No queda sino un ahora muy presente para componer, y cuando aparezca algo, enseguida hay estar agarrándolo comocorresponde, y dándole el tiempo como para que el tema se haga, escribiéndole una buena letra, y completándola como una nueva can-ción, como algunas de Unmañana. Yo quieropensar en un mañana, porque el tiempo sedirige a un mañana, no está en el ayer. No po-demos reconstituir lo que fue pasado, pero sí podemos seguir curando las heridas que nosdañaron en el pasado tratando de no olvidarninguna de las premisas clave para tener la  visión del futuro. Olvidándote de todo nopodés construir. Perolosdiscosvalencomoobrasdearteensí,másalládesuubicacióntemporal. Yoloveoconciertaslimitaciones,siledoy másimportanciamepareceunpoquitofu-nestoymedescorazonoenseguida.Lomásimportanteessaberqueesuncollarqueunotratadequecontengacadavezmásperlasy queningunaseademasiadodiscordanteconlaotra,apesardequesontodascuentasdi-ferentes.Sinoloencarocomounpequeñoobjeto,comouncollar,yaestoypensandoenquehicealgoimportante.Yenrealidadnoso-trossomosdecoradores,yloquemásimpor-tanoresideencosasquetenganqueverconnuestramusicalidadcomoprofesionales,sinoquetienequeverconlamusicalidadinterior,energética,entu corazónyentu alma.Saberquetenésesediamantequetenemostodos,y poderreconocerlo,verlo,darlo,fomentarlo,intrigarconeso,paraquelagentesevuelqueabuscarsu diamante.Silotomocomoqueestoyhaciendoalgomásimportantequeesa pequeñafantasía,yaempiezoacreerenalgo.Peroyatengo58añosynopiensoeneso.Ni enpremiosninada.Nomesirve.Loúnicoquemesirveesqueahoraestamoshaciendounnuevodisco.Estoyproduciendounoste-masparaundiscosolistadeGraceCosceri,contemasdeAleFranov,míos,unodeDylan[EduardoMartí],unodeGonzaloAloras,y algunosconletrasqueleestoyhaciendoalostemasdeFranov.  ¿Siempre estás en contacto con muchosmúsicos?  Sí, al margen de que puteo a algunos mú-sicos, por el tema de hacerse los chantas. Seolvidan de que no somos tarados y de quetenemos que escuchar algo maravilloso, y no una porquería que la vengo escuchandodesde que tengo 4 años y ya la detestaba enese entonces. Si ahora las tengo que aceptarporque estoy en el año 2008, me resisto,no me gusta un carajo. Por más que ellossean talentosos, algunos temas de los Baba parecen de ElClubdelClan , nada más quedecorados un poco más con la actualidad de la guitarra eléctrica. Ese es el problema,ese retroceso de volver a esos cantantes es-pañoles que venían, los cantantes tanos, esespantoso. El peor legado que… bueno, noquiero despotricar demasiado. Pero a la vez yo los quiero a todos, y sé que la mayoría delos músicos me aprecian. Me aprecian enserio. Estoy muy agradecido con todos losque me quieren y los que no me quieren nome importan un carajo, pero me importa la gente en sí. Y aunque sean todos fanáticosdel Indio y no escuchen una puta canciónmía, yo pienso que el Indio, sobre todo enesta etapa solista, me gusta más que en la época de los Redondos. Porque la música se puso más ecléctica, más violenta. Y res-peto muchísimo su lírica. Me parece que esun escritor de letras muy bueno, genial pormomentos. Le gusta la metáfora, que concinco trazos desnuda el alma de aquel queél ve. Tiene unos talentos bárbaros el Indio,aparte es un capo: juntar 50 mil personas y hacer un concierto donde sea, anunciadomediante nada, ese power lo tiene ese tipo y muy pocos más. Su trabajo me merece una gran seriedad. Estábamoshablandodealgunasbandasdeahoraquenotegustan,yesonosllevaaltemadelestadoactualdelrock,algodeloqueseha-blamucho. Bueno, hoy por hoy evidentemente elmundo no es igual al rock de los 60 ni al delos 70. El rock hoy pasa más por la visiónque nos da Capusotto, que nos hace reírcon todos los personajes que son del rock.Porque si es por la cultura del rock, todoestá un poquito chatito, barrial… Me en-canta la gente junta y creando calor, no esque odio las masas. Pero no me gusta la vio-lencia. El rock, en tanto y en cuanto sea una arenga hacia la violencia, se convierte en la  violencia de las canchas de fútbol, y la genteno se conecta con la música. Se conecta conel evento, pero no con la música. Para mí, elrock dejó de ser un lisiado que no piensa y que no puede más que obedecer a ese tipode impulso; entonces ¿qué queremos hacercon eso, otra vez? ¿Qué música nos hanbrindado algunos artistas como para po-der erigir ahora una música espantosa quese yuxtapone? Pero supongo que siempreorecen cosas nuevas y de una alta calidad.Lamento que se haya separado una banda fabulosa que se llamaba La Sed, que hizo undisco que te arranca la cabeza. Esas bandasbuenas, de raíz, de rock nacional. Creoqueloquepasaconelrocktienequevertambiénconloquepasaenlasociedad,la faltadeunproyectocolectivo,solidario,ynosóloenArgentina. Pasó a ser decorativo, pero descartable.Pasó a portar menos dosis de intelectopara ser reconocido. Apela menos a la sen-sibilidad, se animalizó, de alguna manera.Es más burdo. Más fácil de escuchar y deacordarse. Pero dura lo que un pedo enuna canasta. Y desaparece. ¿Es tan efíme-ro eso como TalesfromTopographicOceans  [de Yes]? ¡No! Topographic... es un enigma musical y lo otro es una cosa totalmenteolvidable. No marca nada ni a nadie. Una pendeja se calentó una noche en una esta, y escuchó esa porquería y le gustó. Hay una música que está hecha un poco como una excrecencia de toda la actividad musicalde todos lados. Además, hay un motor demúsica que no se detiene, porque es un arteinnito. Y no es nada que tenga que ver ni con los productores, ni con los Grammy,ni con las fabricaciones de los discos, ni lastapas, ni un carajo. Es la música. Y eso es loque está faltando. La propia creatividad deuna música que intente destacarse por su vuelo, por su imaginaciónNo hay energía para volar, y con los piessobre la tierra te vas hundiendo. No pode-mos pretender que hoy sea como en aquellosotros años en los que toda una sociedad des-cubrió, por los Beatles, por Timothy Leary,por Kennedy, por Mandela, no sé, descubrióque había un mundo para crear. Y la música era una explosión constante en cada artista.Yo sigo viviendo en esa época. De alguna ma-nera, me quedé. Estoy tan convencido de loque hice siempre, y que lo quiero seguir ha-ciendo, que lo otro no me importa. El rock no va a ser nunca como fue en la época de Estampa de escenario. Spinetta postergó los shows de Un mañana “por cuestiones de vida”.  El chico de la anti-tapa  La historia detrás de la portada que no ue Rolling Stone   100    septiembre de  2008  Rolling Stone   101    septiembre de  2008   Led Zeppelin ni como en la época del “yeah, yeah, yeah”. Hay que volver a hacerlo cada día. Hay quienes van a preferir que el músicosea un indolente y que no le importe un ca-rajo de nada excepto su ego, y que le garpentodos sus caprichos. Y hay otros que van a preferir construir sobre bases más sólidas.  ¿Nopensásqueeseachatamientotambién puedetenerqueverconelcambiodeformato? Lagentesebajacanciones,enlugardeescu-charálbumes.  Ahora hay artistas que son lanzados en la  web con un single. Y si en la web tienen pe-didos y son aceptados, recién ahí empiezana grabar su disco. El artista tiene que tenerla capacidad de atraer a quien sea. Pero porahí viene un gordo que se pone una maraca en el culo y lo ven 20 millones de personas y le graban un disco. La música sonó con eso.Sonó, pero sonó mal. Esunpococomolaépocadelossingles,cuandogrababasuntemay,sicaminaba,re-ciénentoncestedejabangrabarunálbum. Sí, quizá se haya vuelto a eso. Pero ojalá hubiera singles como en esa época, cuandoaparecía “Jumpin’ Jack Flash” en las disque-rías de Londres, y dimos un importantísimopaso al frente culturalmente. Mientras tan-to, la profusión de música  trash que hay esinconcebible. Volvemosalformato:seescuchacadavez peor.El mp   3tieneunacompresiónimbancable. En el caso del mp 3, le perdono cantidad por calidad. Podés llegar a tener a disponi-bilidad mucha más música. Tendrías quehaber transportado aviones con trailer conlos discos que querías escuchar para llevar-te lo que tiene un iPod. Se escucha un pococomo el orto, pero por ahí en ese productono encuentro algo tan nocivo. Permite quelos pendejos puedan tener un montón dediscos en vez de uno solo en un mismo apa-rato. En parte, es como un benecio que ob-tenemos de los crackeadores de tecnología.Todos esos que inventaron formas para quequepa más música en los lugares donde unola va a reproducir.  ¿Ynotenésproblemaconeldownloading,yquelagentesebajemúsicagratis?  Yo con lo que tengo problemas es con queun tipo le pegue a alguien y otro lo lme y después se lo venda como un artículo, comoun momento de violencia para su celular.Eso me da asco de la tecnología, lo odiosoque le permite realizar al alma humana. Esome duele. Que la gente que no tiene guita sebaje los discos, los temas, que se los piratee,no me causa tanto dolor. Es un horror, esuna estafa a todos nosotros. Lo creó la mis-ma industria, al no proteger la publicación.El mismo formato se encargó de perjudicar-se… Yo le decía a Mariano [López, técnicode grabación]: “Boludo, el mp 3 suena mejorque el disco srcinal”, en los temas de Unmañana , porque como suena más distor-sionado me gusta más. Porque yo odio la pulcritud de las grabaciones. Pero hay quehacerlas recontra eles para que después sebanque el sometimiento al formato que se vende. Hay que exagerar la calidad para quedespués cuando se comprime quede lindoigual, con volumen, con graves. Estonosllevajustamentea Un mañana  . ¿Lascancionesdeldiscofueroncompuestasduranteelmismoperíodo?  La canción más vieja es de enero de 2006.La compuse para estrenar mi nueva com-putadora, con el Garage Band. Después, lasdemás canciones son más recientes. La másnueva de todas es “Vacío sideral”; la compu-se en la gira que hicimos en junio del año pa-sado. La anterior es “Despierta en la brisa”.La mayoría fueron compuestas entre media-dos de 2006 y los primeros meses de 2007.Compuse más temas que no están en el dis-co, pero están grabados. Incluso hicimosuna producción con Dante y Valentino. Unsingle, digamos, que se llama “Merecer”, hay que completarlo.  ¿Vasahacerun ep  conloquetequedóafue-ra,como Camalotus?No sé, porque los tres fuimos un poquitomaltratados por nuestro sello: Valentino,Dante y quien te habla. Entonces considera-mos que nuestro debut como trío spinettia-no puede quedar para la próxima vez, para una producción independiente, o si nos ha-cen una buena propuesta. No te olvides deque yo prácticamente me estoy despidiendodel sello [Universal].  ¿Cuálesfueronlosacontecimientosquedis- pararonlacomposicióndetodosestostemasde Un mañana  ?   Viste que lo que yo busco son aquellosacordes. Cuando se te ocurre algo, y arran-cás así [ tocalosacordesylamelodíade“Lamendiga”  ], lo que tenés es la tonada. Yo ten-go que encontrar algo que es como si unoquisiera comer orégano, y huele a orégano y va hacia ahí, y aparece. Pero no está pre-determinado por algo especial. Si yo me loprejara, no lo podría hacer. Leíqueparasteunpocolosconciertosporlasituacióndesaluddetuviejo. Sí, por varias cosas. Neri [su bajista,Nerina Nicotra] acaba de tener familia.Entonces, están esas dos razones de vida.Por otro lado, como el disco fue grabado y mezclado como un torbellino, estos mesesme los tomé para bajar. Si hubiese salido a tocar, no hubiera podido hacer notas deprensa y difundir la idea de “Conduciendo a conciencia”, que me está guiando como mo-tivo para exponerme en los medios y hacernotas, porque a ellos les interesó. Todo loque yo digo, y lo mismo León o Mollo (¿visteque Ricardo hasta tiene el logo de “Condu-ciendo a conciencia” en la viola?) es para quetengan en cuenta que la vida es más impor-tante que nuestra música. El respeto por la  vida es mucho más importante que todos lostemas que yo pueda hacer y los que haganlos otros, juntos. Estásembarcadoenunacampañamuyfuer-teporlode“Conduciendoaconciencia”,ytuhijaVeraibaalmismocolegioqueloschicosqueseaccidentaronenaquelmicro.¿Estotieneuncorrelatodirectoenalgunascancionesdelálbum?  Te diría que sí, porque emocionalmen-te el shock de ver a Vera en la situación enque yo la vi –llorando a sus compañerosmuertos– y las otras cosas que me fui ente-rando, y la charla con Héctor Bravo, y con Augusto, me llevaron a pensar de otra ma-nera y eso seguramente está presente en lascanciones, como “Despierta en la brisa”, enla que le hablo a un niño de esa edad. Comoque seguimos cantando, pero tenemos quedespertar de ese sueño falso de ambición;porque, por momentos, una parte del mun-do que observamos contiene una dosis deambición incalculable, la maldad de la gente,el deseo de enriquecerse pisándole la cabeza a los demás. Por eso, el tema es buscar ensí mismo mis propias fuerzas, aquellas queme puedan reunir después de que se merompan los pedazos frente a esas cosas que vemos. Se rompen los pedazos de tu espejoideal y lo tenés que pegar pedacito por pe-dacito y volver a hacerlo brillar. Como enla letra de “No quiere decir”, en la que digo:“Si en un sueño la buscás, no quiere decirque no esté a tu lado”. Que por más que lascosas parezcan derrumbarse, sos alma dediamante. Aunque el sol no brille más, vossos alma de diamante igual. Por lo tanto,hay que conservarse en esa diamantina. En“Preso ventanilla”, el tipo es un ser que “al-guien dijo basta y nunca amaneció”. Un granamigo perdió a su padre así. Al otro día loencontró muerto, totalmente plácido, dor-mido. En este caso, este duende primero setransforma en copo de cartón, en bulón, va de puerta en puerta, toca y le dice: “Usted no está”. Es una paradoja, ¿verdad? Pero -nalmente se convierte en una llama de amor.Como si fuese un alma en pena, pero no depena. Un alma que ota y genera bienestar.Eso también está inspirado en estas almitasque se fueron. Hay una poetisa impresio-nante, Delna Goldaracena, que escribióun libro que se llama  Tiempoefímero , y otropibe cuyo padre me pasó unas poesías quele encontró en unos cuadernos viejos, y quete ponen los pelos de punta. Parece que lospibes hubieran visto lo que les iba a pasar y de alguna manera, espiritualmente, estabanpreparados para eso. Los que no estamospreparados somos nosotros. Lodifícilesaceptarlapérdidadelosseresqueridos. Por añadidura, “Canción de amor para Olga” es también para una difunta, una señora que curaba el mal de ojo en el ba-rrio. Entonces, es cualquiera, es el Tuerto[Wirtz], es éste, el otro, todos los que se hanido. Pero no es un álbum de luto por las co-sas que han sucedido. Al contrario, tiene unsesgo dramático por algunas letras que sondramáticas. “No fue tu amor lo predecible aln, solo esta vez, en la que se despertó comoun rayo de olvido y ahí se quedó.” Olvido,un descuido, algo que dejamos pasar y queel tiempo no lo retorna. Solamente nuestra energía puede hacer que nosotros conside-remos ese momento valioso, importante y aprendamos algo de él. Me parece que se va la vida y no logramos nada. Entre el paísque veo y las cosas que pasan, ¿qué quierenque haga un escritor, un poeta, un cantante?¿Que se crucique, como García? ¿Lo van a amar porque trague una pelota de fuego y nose muera? No entiendo qué busca la gente EscomodecíaCharly:“Tequiero,teodio,damemás”. Eso es un poco la idea de lo que veo, y meresisto a dejar que mi vida esté inexionada por esas cosas. Pero las tristezas de los jó- venes, eso sí lo puedo acarrear sobre misespaldas, porque soy padre y abuelo, y co-nozco lo que puedan sentir. Y todo lo queles pueda decir que los ayude a tener una  visión un poco más elevada acerca de lo quelos rodea, que se reconozcan a sí mismos enese diamante, como decíamos recién, para mí ya es misión cumplida. Que continúa enel otro disco que vaya a hacer, y que viene deantes también. Agarrá la lírica de Paralosár-boles y ponete a pensar las letras, por ejem-plo en un tema como “Agua de la miseria”.Para que uno componga un tema que diga eso hay que sentir que las cosas deben sermejoradas contra viento y marea. Igualmente, Un mañana  esunálbumquetransmiteclaridad,inclusoenelsonido.Sehabuscadociertalimpieza,quenoestéabigarra-do,quelosinstrumentosrespiren. Sí, también las canciones han ayudado eneso. Quizás un disco como Pan tiene cancio-nes más cerraditas, era el debut de Verdinelli con nosotros y el disco lo grabamos así, muy rápidamente. Desde Pan hasta ahora, hemostocado muchas veces y la banda consolidóun sonido, que ahora en el segundo trabajose ve mejor reejado. Laparticipaciónen“Conduciendoacon-ciencia”tambiénprodujounacercamientoconLeón,conquienhicisteuntema. El tema es una tonada que yo compuse y sela pasé a León, que le puso una letra bárbara.Lo bautizó “8 de octubre”,que es el Día delEstudiante Solidario. En teoría se va a haceruna grabación, que quizás sea estrenada eldía 8 de octubre, y va a incluir posiblementea todos los músicos que participaron en esta campaña. La banda de Malosetti, mi banda,Ciro de Los Piojos, Arbol, Los Tipitos, Los Auténticos Decadentes, León Gieco, Ricar-do Mollo. La idea es reunir a esos músicos y que cada uno aporte algo. También me gusta-ría que toquen los músicos del conjunto Ven-to (al que pertenecía Benjamín). Aunque másno sea que hagan el estribillo todos juntos.Hacer una cosa para que cada uno ponga unpoco de sí, para lograr una producción linda para este tema, que no tiene ninguna nali-dad comercial. Es simplemente un tema para que se vean reejados todos los compañerosque perdieron a sus amigos. Y quizá comoel 8 de octubre es el Día del Estudiante So-lidario, ese tema pueda ser también de algu-na manera como un portavoz de esperanza y polenta para los pibes. Rolling Stone   102     septiembre de  2008  [   LUIS ALBERTO SPINETTA  ] “E Indi me gusa más ahra que ena éca de s Rednds. Su música se us más ecécica, más viena. Y es unescrir de eras r mmens genia.”   ..   .   Rolling Stone   104    septiembre de  2008  “Este tema (como dolorosa premonición) erapredilecto de un gran amigo mío: Carlos Raúl.Murió días antes de que yo terminara de grabareste LP. Murió como él se lo propuso añosatrás cuando los dos casi niños nos asomamospor primera vez a Buenos Aires. (Permiso,Almendra... y gracias.)” Con esta aclaraciónmanuscrita en la contratapa de Fuiste mía un verano  (1968), Leonardo Favio explicaba por quése había apropiado del “Tema de Pototo (Parasaber cómo es la soledad)”, de Spinetta-Molinari.Y por qué el paréntesis había desaparecido juntocon ese mote excedido en lunfardo (¡“Pototo”!)para que el segundo título se volviera elprincipal. Carlos Raúl se había identicado conla canción (dedicada a un amigo que Spinettacreyó muerto). Lo mismo le pasó a Favio tras lamuerte de Carlos. Almendra nació con karmapop, reencarnándose velozmente en otro: unsentimiento de duelo que cicatrizaba en cadauno que se sintiera acompañado por el ánimodel tema.En el álbum de Favio gura otra canciónque nos da una idea de cómo funcionaba enaquellos años lo que todavía no era llamado“rock nacional”, la radionovela-canción “Dingdong, ding dong, estas cosas del amor”. En esetema, para exponer las diferencias entre la chicay el chico (que canta), éste recuerda cómo ellaelige a Bee Gees y los Beatles pero él preere aThe Tremeloes y los Rolling Stones y “si ella diceque Los Gatos/ yo digo Pintura Fresca”. Con susimple debut de 1968 –justamente, “Tema dePototo...” y “El mundo entre las manos” por lado B –, Almendra compartió la circulación del beatde entonces, donde Los Gatos y Pintura Frescapodían convivir en rankings juveniles y pistas delos públicos clubes y los privados “asaltos”.Efectivamente, hace cuarenta años,la primera señal de un cantautorexcepcional como Spinetta llegó vestidapor el sentimentalismo faviano (esa gola dedeclamación y congoja). Fue todo un gestoiniciático teniendo en cuenta que el cover delcineasta se editó poco antes que el srcinal. Elniño dormido de la plegaria –ésa que el Flacocompuso más o menos por 1965 y grabó reciéncuatro años después– no desentonaría en elpaisaje de reformatorio infantil que se pinta enuna de las mejores películas del cine argentino, Crónica de un niño solo  (1965). Esos “dedosque se vuelven pan” y ese “mundo-chocolatín”(palabra ésta que, más que cantarse, se sonríe)transmiten una conmiseración tierna haciala orfandad y la soledad que recuerdan eltrato de nuestros grandes autores pop haciasus criaturas: García Ferré y sus Hijitus yAnteojito ( Mil intentos y un invento  ); AlbertoMigré y su Rolando Rivas. Es en esa piedaddiminutiva (“pobrecito Fermín”) de Almendradonde se trasluce una solidaridad cristiana,con luz tristona de pesebre, y se dene el“factor Favio” del primer Spinetta, quien tantorespetaba a Ferrer, la Walsh y Serrat, por otraparte.“Pototo” es una canción de duelo cuyatemática contrasta con su impulso beat (sóloen sus bajantes de tempo contagia ciertamelancolía incurable). Lo mismo su lado B , y nihablar del simple que vendría inmediatamentedespués: “Hoy todo el hielo en la ciudad” /“Campos verdes”. Tras la estela del McCartneyde “Yesterday”, estas canciones exhiben unanostalgia prematura por algo perdido: unamigo, una chica “que se niega”, una ciudad,el paraíso rural. Pero será con el recuerdo(Pototo) o con un ímpetu casi mesiánico deuna brigada anti-apocalipsis (“voy a perforar elhielo”, “la quiero orecer”) como se resolverála añoranza. A nivel musical, ese Almendrade los simples dramatiza un balanceo entreel réquiem de tono tanguero (por dios,escuchen el comienzo de “Todo el hielo...”) y elvoluntarismo pop a toda orquesta (la canción“Final”, cara B de otro single, será la coda deesta oscilación emocional e ideológica).En el “lucés” de “Pototo” ya se insinúa esaacentuación desplazada que tanto se le criticóen su momento a Almendra (el “plegariá”).No es un detalle nomás. Sino toda una marca.Sabemos que existió una prehistoria dezambas en el entrenamiento compositivodel Luis teen  (siempre nos emocionamoscon su precoz maniesto “Barro tal vez”).Pero luego vendrían los Beatles y entonces elpaso al inglés. Como Spinetta se lo explicitóal periodista Juan Carlos Diez, “(...) hasta esemomento, cantar en ese idioma [inglés] era unaforma de mantener lo nuestro en un estadounderground, por decirlo así. Lo otro era ElClub del Clan, basura pura”. La elongaciónmelódica que impulsaron los Beatles en ElFlaco produjo muescas en una métrica quese mide sobre cadencias que saben a zamba,tango, bossa y Nebbia. En esas acentuaciones“sincopadas” se agazapa una resistenciaestética que, después de todo, fue deniendoal rock nacional contra el fondo de las otrasmúsicas locales. A propósito, el hecho de queal niño dormido se le ofrende una “plegaria”por su condición injusta también nos hablade cuánto evitaban los Almendra la llamada“canción de protesta” y sus “duerme negrito”.“Hoy todo el hielo en la ciudad”, con sucielo hecho hache por el “hielo” y una urbeblanca de frío, nos remite inevitablemente ala nieve invasora que cae sobre la cancha deRiver en la historieta El Eternauta  . El caminodel historietista eternauta Héctor Oesterheldarrancó en personajes más foráneos como BullRocket, el Sargento Kirk, Ernie Pike, SherlockTime antes de desembocar en una BuenosAires reconocible, pero lista para que le cayeraun ovni (ver también Marvo Luna). “Hoy todoel hielo...”, “Gabinetes espaciales” y “Vine alplaneta” (ver el esencial CD   Almendra en vivo en el Teatro del Globo 1969  ) conforman untrío de canciones almendradas de distopíascatastrócas, en las que se comprende elobjetivo lírico que le conrmara Luis Albertoa Eduardo Berti: “Sentía la necesidad deimaginar algo que no se veía acá”. La cienciacción porteñaza de Almendra es el extremode su búsqueda de “guración”, de expresosimaginarios desde donde ver la realidadde otra manera. Como el Capitán Beto y lasgolondrinas de Plaza Mayo en El jardín de los presentes  (Invisible, 1976), “Hoy todo...”muestra a alguien que observa desde arriba loque pasa. Se trata de una “fuga vertical”. Estase opone perpendicularmente a los naufragiosde vagabundeo beatnik que proponían LosGatos 67, pero adelanta las cúpulas y loshombres alados de Soda 88. Esa vocaciónpor provocar el extrañamiento contra elentumecimiento costumbrista, recurriendoa la ciencia cción y a ciertas inuencias másanglo que telúricas, es lo que llamaría “el factorOesterheld” del primer Almendra (Almendra IIes otro cantar).Al cuarteto de bajo Belgrano le gustabamultiplicar puntos de vista (“voces”: haymucho coro, mucha comilla en sus letras).Es algo que se reeja en los cambios demood y tempo en un mismo tema. Almendrademostrará que lo que creemos “real”no lo es: si vivimos alienados en nuestracotidianidad (“Figuración”, “A estos hombrestristes”), la dialéctica spinettiana de nes delos 60 nos enseñará que soñar, gurarse oenloquecer son formas de entrar de verdad ala vida, ampliando así nuestras puertas de lapercepción. Por eso, su apuesta a los sueñosde uno y los insomnios de otra (Ana), losdelirios de uno (Fermín) y lo que imaginamostodos. Con “Muchacha ojos de papel”, lograun patchwork de surrealismo radial dondedesembocan la “mujer de lengua de hostiaapuñalada” de André Breton, “la chica deojos caleidoscópicos” beatle y “las estrellasde corderoy azul” de la princesa doradade Lernoud/Tanguito. Esta es la verdaderasubversión que consigue el lado más pop delo que llamamos “rock nacional”: cuestionarlos límites de nuestra realidad. Funciona desdehace ya cuarenta años gracias a Almendra, ya pesar de que el proyecto pueda parodiarsebajo el nombre Luis Almirante Brown. Así quepermiso, Almendra, y gracias. [   LUIS ALBERTO SPINETTA  ]  Subversión pop entre  Favio y Oesterheld  Hace cuarenta años Almendra lanzaba sus primeros simples y undaba una estética revolucionaria. Nostalgia prematura y ciencia fcción porteña antes de que se empezara a hablar de “rock nacional”. PoR PABLo SCHANtoN Primeras imágenes de la Argentina “hippie”.Almendra en pleno, desde la izquierda:Edelmiro Molinari, Emilio Del Guercio,Spinetta y Rodolfo García. Al lado, la tapadel primer LP, del 69, dibujada por Luis. k K    F   O   T   O  :   G   E   N   T   I   L   E   Z   A   A   R   G   E   N   T   I   N   A   B   E   A   T
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