Cuentos fantásticos argentinos del siglo XIX Tomo 2

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  Cuentos fantásticos argentinos del siglo XIX Tomo 2, Carlos Abraham. Ediciones CICCUS, 2016.
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  CARLOS ABRAHAM (Editor) 2 Selección, estudio preliminar y notas de Carlos Abraham Tomo 2 interiores.indd 505/10/2016 12:40:39 p.m.  Obra Completa 978-987-693-701-6Primera edición: Octubre 2016Ilustración de tapa: grabado anónimo, incluido en la antologíaChatterbox (Boston: Estes & Lauriat, 1905). Diseño de tapas de colección: Andrea HamidDiagramación: Alberto MoyanoProducción y coordinación editorial: Andrea Hamid © Ediciones CICCUS - 2016 Medrano 288 (C1179AAD) (54-11) 4981-6318 / 4958-0991 ciccus@ciccus.org.ar  www.ciccus.org.arHecho el depósito que marca la ley 11.723. Prohibida la reproducción total o parcial del contenido de este libro en cualquier tipo de soporte o formato sin la autorización previa del editor.Impreso en Argentina  Printed in Argentina Ediciones CICCUS ha sido merecedora del reconoci-miento Embajada   de Paz , en el marco del Proyecto-Campaña “Despertando Con-ciencia de Paz”, auspiciado por la Orga-nización de las Naciones Unidas para la Ciencia y la Cultura (UNESCO).  Abraham, Carlos  Cuentos fantásticos argentinos del siglo XIX / Carlos Abraham ; editado por Carlos  Abraham. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires : Fundación CICCUS, 2016. v. 2, 368 p. ; 23 x 16 cm. ISBN 978-987-693-703-0 1. Literatura Fantástica. I. Abraham, Carlos, ed. II. Título. CDD 398.2 Tomo 2 interiores.indd 605/10/2016 12:40:39 p.m.  Presentación  Juan Sasturain Esta antología es, a la vez, rara por su objeto no habitual y necesaria por sus im-plicaciones. Y lo es porque expone un objeto de estudio y atención hasta ahora inadvertido, y porque con ese gesto transforma el horizonte de los estudios y las investigaciones por venir en un vasto campo literario.  Acá hay -sin ponernos solemnes- una base y un objetivo programáticos: ensanchar el corpus literario, agrandar en forma sustantiva el repertorio co- nocido de las cciones producidas por la cultura argentina durante un siglo largo.  Nada menos que eso. Inventariar exhaustivamente los relatos no realis-tas (la amplia y generosa categoría utilizada es lo insólito ) publicados y leídos a lo largo de más de cien años de nuestra historia cultural. Un proyecto desmesu-rado cuya concreción en este volumen ejemplar marca un rumbo y abre puertas muy saludables. Antes de -o mientras se trata de- establecer un canon  (qué es lo signicativo que “vale la pena” de ser estudiado, recordado, editado: obras y autores recortados contra el fondo opaco, informe o desierto) se nos recuerda que cabe intentar establecer un adecuado corpus  (una totalidad, un conjunto más o menos representativo de lo que hay / hubo / existió). Y ésas no son, al menos en nuestra cultura argentina, cuestiones ociosas o poco pertinentes. Muy por el contrario. Durante muchísimo tiempo –prácticamente hasta nales de los años sesenta-, los estudios literarios y las publicaciones univer -sitarias y culturales en general, se centraron, académicamente, en un corpus reducido y prejuiciosamente acotado. Se atendía sólo a las obras y a los autores que respondían a un modelo o concepto restringido de la literatura, del objeto literario. Sólo los textos asimilables a las categorías habituales dentro de las llamadas bellas artes, que utilizaban al libro como soporte y tenían la bibliote- ca como destino nal eran considerados literatura. Todo lo que no pasara por ese circuito de producción, lectura y destino nal no existía en el corpus de lo legible y atendible. Grosero y no gratuito error. Sólo cuando el debate cultural que arrancó en aquellos años –dentro del debate político general- puso en cuestión las ideas mismas de Nación y de lo nacional, introdujo la problemática de la dependencia, propuso el concepto de identidad y criticó la concepción restringida de cultura para darle un marco y sentido menos elitista que las meras bellas artes, se planteó un concepto más abarcativo de lo que puede y debe considerarse literatura. Sobre todo en lo que tiene que ver con los canales de difusión y soportes materiales de publicación. Tomo 1 interiores.indd 711/10/2016 10:46:31 a.m.   Así, las llamadas por entonces defensivamente “literaturas marginales” (todo ese cúmulo de textos proliferantes en los bordes de lo reconocido “que no aparecían en la foto” de la cultura) pasaron a llamar la atención crítica no sólo por simple curiosidad o snobismo, sino por ser un campo riquísimo en el que se desplegaban una serie de cuestiones reveladoras: acaso en ese espacio creativo multiforme y poco estudiado –de la producción anónima a los géne-ros de la literatura de masas- estaba algo o mucho de lo mejor, más genuino y  poderoso que había producido nuestra cultura a secas.  Aprendimos que había  bastante que revolver y revisar. Es en este contexto y con este concepto que valoramos tanto este trabajo extraordinario de Carlos Abraham. Se ocupa de compilar con exhaustividad una amplia zona de nuestra producción literaria hasta ahora apenas vislum- brada y muchas veces sin registrar. Por prejuicio y por pereza. El autor se me-tió con un tema que lo obsesionaba y nos abrió un mundo. Ésa es la sensación maravillosa. ¿Así que además de la gloriosa gauchesca, la solitaria  Amalia ,  El Matadero , el ciclo de la Bolsa, Cambaceres y la novela naturalista, y los folletines criollos de Gutiérrez, en el siglo XIX había todo esta cción desaforada? Qué bueno. No es cuestión de ponerse aquí a señalar las revelaciones y maravillas que esta antología depara. Queda a cada uno de los lectores emprender la aventura. La perspectiva adoptada por el autor hace que ciertos escritores reconocidos y encuadrados en estrechos aunque relevantes casilleros por sus obras más im- portantes, se maniesten imprevistos conocedores de lo fantástico: un cuento del joven Sarmiento en  El Zonda , ya en 1839; después, su utopía  Argirópolis ; el  Mestófeles  inconcluso de Echeverría, o cuentos no tan transitados ni cono-cidos de Cané, Groussac, Wilde y Mansilla son ejemplares al respecto.  Y después está lo que es acaso fundamental, la presentación pormenorizada  y minuciosa de la obra –a menudo dispersa, a veces precoz y luego malograda, muchas veces secreta- de un par de docenas de autores desconocidos, o mal conocidos excepto por los especialistas. Si uno enumera sin orden ni concierto los nombres de Torres Gutiérrez, Valdés, Morante, Duteil, Monsalve, Olivera, Rivarola, López de Gomara, Alcántara, Sioen, y un largo etcétera que incluye otros tantos nombres y otros tantos múltiples seudónimos, tendrá una idea aproximada de la riqueza del panorama desplegado por Abraham ante la mira-da absorta, admirada, del lector. Del prólogo de  La Literatura fantástica argentina en el siglo XIX, de Carlos Abraham Ed. Ciccus, 2015. Tomo 1 interiores.indd 811/10/2016 10:46:31 a.m.
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