CALZADO Y TEXTIL PYMES españolas exportadoras

Please download to get full document.

View again

All materials on our website are shared by users. If you have any questions about copyright issues, please report us to resolve them. We are always happy to assist you.
 49
 
  Recopilación de casos de estudio del sector del calzado y textil. PYMES españolas recogidas en los volúmenes I y II del ICEX PYMES españolas sin fronteras
Related documents
Share
Transcript
  60 61   José Riudavets A los piesdel mundo  62 63 Cómo contactarnos Polígono Industrial la Trotxa,Parcela 5, Nave B07730 Alaior (Menorca)Tlf. 971 372 352 Qué hacemos Es una mayorista dealbarcas, botas, frailerasy zapatos. Las albarcasmenorquinas de JoséRiudavets se distribuyen enestablecimientos de gamaalta en todo el mundo,compartiendo estanteríacon importantes marcasde lujo. La venta porinternet ha supuesto el granespaldarazo a su expansióninternacional, pues estáconsiguiendo vender entoda Europa, América, Asiae incluso Oceanía. Además,colabora en proyectossolidarios con IntermonOxfam para la ayuda apaíses en vías de desarrollo. «Dime con quién vendes, y te diré quién eres». Elmenorquín Amalio Riudavets ha acomodado este di-cho popular a la orma de gestionar su empresa. Lasalbarcas que abrica en Alaior no se encuentran en lastípicas tiendas de souvenirs , junto con postales o cre-mas bronceadoras, sino en establecimientos de gamaalta, compartiendo estantería con marcas como Chanel, Lacoste o Hugo Boss.Transeúntes de todo el mundo llevan Menorca a sus pies sin necesidad de visitarla Isla Menor. Porque para tener unas Riudavets basta con entrar en su páginaweb, o pasear por las tiendas de un aeropuerto. En la ranquicia española Aldeasacomparten estantería con bombones, perumes, cosméticos, caviar y otros artícu-los de lujo.Nada que ver con los humildes orígenes del negocio. La empresa comienza su an-dadura en el campo de Menorca. Corrían los que pasaron a la historia del pasadosiglo como los «elices años veinte», cuando José Riudavets Pons decide trasladar-se a Alaior, donde unda su propio taller de zapatos a medida. Era algo muy típicoentre los lugareños de la isla abricar su propio calzado, pero mientras los demáslo hacían para sobrevivir, José abrió al público su pequeño negocio.Entonces la idea de exportar era impensable. Pero el espíritu emprendedor yaexistía en este campesino que coneccionaba el calzado con lo único que tenía amano: neumático y pieles rústicas. Esos años de trabajo le valen el sobrenombrede cas sabater pagés , es decir, «casa del zapatero payés». Sin saberlo, José Riudavetsestaba alumbrando su propia marca. «Quién le iba a decir a mi abuelo que las me-norquinas que él empezó cosiendo a mano se venderían años después en mediomundo», comenta Amalio, que no puede disimular su orgullo de nieto.La amilia crece y, con ella, el negocio. Sus dos únicos hijos –padre y tío de Ama-lio– heredan la valentía de su padre y deciden distribuir el producto en tiendas.Se marcan el archipiélago como primer objetivo, aunque éste pronto se amplía aCataluña y Levante. La expansión toma velocidad hasta la década de los noventa.Unos años de euoria europeísta y apertura económica por la reciente incorpora-ción a la UE, pero que coinciden también con una prounda crisis para la industriadel calzado. Muchas ábricas de la isla se ven obligadas a cerrar, pero el menorquínsigue apostando por la albarca. Por la srcinal, la de Menorca, la que está hecha La saga delzapatero payés Nuestro equipo Dirección Amalio Riudavets CorderoExportaciónAmalio Riudavets Cordero  64 65 con una suela de neumático, una tira y una pala. «Pero con el cosido tapado, quees como se hacía el siglo pasado», puntualiza el más joven de los Riudavets.Sin imitaciones ni aglomerados que valgan, el zapatero de Alaior sigue cosiendohasta que la edad se lo permite. Son sus herederos quienes, conscientes de la ne-cesidad de diversifcar el producto, introducen una nueva línea de menorquinasacorde con los tiempos. Con materiales más ligeros y un diseño más moderno,pero, eso sí, manteniendo la personalidad de la línea rústica. Las Riudavets siguensiendo «las de siempre», como revela su logotipo.Pero quedaba una labor undamental, tan importante como las décadas de trabajoy esuerzo del patriarca. Había que frmar el producto. «No sabíamos qué nom-bre elegir hasta que vimos que teníamos la marca en nuestro propio apellido».Hoy la marca Riudavets está registrada en toda Europa, Estados Unidos y hastaen China.La saga de los sabater pagés continúa con Amalio, que toma las riendas del negocioen 2002, coincidiendo con la muerte repentina de su padre. Para no romper latradición amiliar, se propone como meta el triple salto mortal: el salto interna-cional. Para ello cuenta con la mejor ormación, dos años de experiencia laboralen el Reino Unido que le sirven para mejorar su inglés y curtirse en las nuevastecnologías. A su vuelta, Amalio reúne a sus tres hermanos y les dice: «O creamosuna página web, o tenemos los días contados».Primero ue tan sólo una tarjeta de visita, pero en 2004 llega la tienda virtual. Elportal comenzó a aparecer en buscadores. El posicionamiento ha sido la clavepara el éxito. «Nuestra promoción no consiste en ir a erias, sino en estar visibleen Google». Para Amalio, salir en buscadores es casi tan importante –o más– queparticipar en la eria de Milán. Su inraestructura se basa en una red de agentescomerciales en Italia, Francia y el Benelux. El resto del mundo, a través de la web. Así ha sido como clientes de todo el mundo les han contactado. Y como estánconsiguiendo vender en toda Europa, América, Asia e incluso Oceanía.No sólo las ventas, también la solidaridad de Riudavets traspasa ronteras. La em-presa balear participa con el proyecto Transorma de Intermon Oxam, para la ob-tención de un ondo que promueve iniciativas locales de países en desarrollo. Unondo creado por la colaboración de pequeñas y medianas empresas como Riu-davets, pero que cumplen grandes sueños. Iniciativas como la artesanía realizadapor mujeres de Ecuador, la construcción de pozos y acceso al agua en Etiopía,la creación de cooperativas productoras de caé en Nicaragua, la promoción deinstituciones microfnancieras en la India, entre una amplia lista de buenas obras.«Sabemos que nuestra aportación es un grano de arena que no puede por sí solosolucionar los graves problemas por los que atraviesan los países del tercer mun-do, pero preerimos eso a quedarnos de brazos cruzados», resuelve Amalio.  66 67 Gestos como éstos dicen mucho de la materia prima con la que está hecho undirectivo, que lo primero que hace es hablarnos de sus tres hermanos. «Los tresestamos metidos en la empresa: yo como gerente, mi hermana en administración ymi otro hermano se encarga de la distribución». No explota el marketing ácil, aun-que la actriz y cantante Ana Belén, o políticos como Javier Arenas o Narcís Serrason clientes de toda la vida. Pero lo que sí cuida y mima es a la atención al cliente,dándole acilidades a la hora de las devoluciones. La propia página web incluye unapartado acerca de las opiniones de los compradores. «I am so happy with my silveralbarcas» , escribe un holandés; «very comfortable, will be ordering again» , replica uninglés. La logística también es una pieza undamental para vender por internet, ypor eso la pyme dispone de un almacén en la Península que disminuye costes ytiempos en la distribución.En 2005 la empresa comenzó con el programa Pipe. «Nos ayudó a decir: tenéisun buen producto y podéis venderlo uera». Amalio no cree en las subvenciones,sino en encontrar el camino, puertas abiertas, contar con las ofcinas comercialesen el exterior, algo a lo que le ayudó el consultor.Riudavets ha llegado muy lejos, pero sigue marcándose retos uera de España. Riu-davets ha emprendido el reto de Estados Unidos, en la Costa Oeste, y en Canadá. Asia también entra en sus apuestas y Australia se presenta como una gran oportu-nidad para solucionar el problema de la estacionalidad del producto. Cuando enEspaña es invierno, allí es verano y eso nos benefcia. Hoy las exportaciones supo-nen en torno al 10% de su acturación, que apenas llega al millón de euros al año.«No es mucho pero estamos en ello», dice con humildad Amalio. No son las cirasde una gran multinacional, sino de una pyme española que ha sabido transormarun reducido comercio amiliar en una gran tienda abierta al mundo.
Related Search
We Need Your Support
Thank you for visiting our website and your interest in our free products and services. We are nonprofit website to share and download documents. To the running of this website, we need your help to support us.

Thanks to everyone for your continued support.

No, Thanks