Bautismo en el Espiritu Santo

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  Libro donde se describe acerca del Bautismo en el Espiritu Santo
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  R ALPH M ARTIN ¿Un Nuevo Pentecostés? La Teología Católica y el ‚Bautismo en el Espíritu‛   R E V I S T A L O G O S 14:3 V E R A N O D E L 2 0 1 1 Una cosa, sin embargo, es segura: el rostro de la Iglesia del tercermilenio depende de nuestra capacidad de escuchar a lo que elEspíritu está diciendo a la Iglesia de nuestro tiempo (cf. Ap 2,7)....Depende, por ello, de nuestra capacidad de ser sorprendidos por los dones carismáticos con los que el Espíritu Santo estácolmando a la Iglesia con extraordinaria generosidad. Y dependede la sabiduría y generosa visión de futuro de pastores que nosofoquen al Espíritu, sino que prueben todo y mantengan lobueno (cf. 1 Tes 5,12.19  –  21). STANISLAW CARDENAL RYLKO Presidente del Concejo Pontificio para los Laicos 1   HAN PASADO MÁS DE CUARENTA AÑOS desde que la renovación carismática en laIglesia Católica apareció por primera vez y casi desde entonces los primeros intentos decomprender teológicamente la experiencia nuclear de esta renovación –‚el bautismo en el Espí ritu Santo‛ - desde un punto de vista católico. ‚Bautismo en el Espíritu‛ es la terminología principal usada en Norteamérica para describir una experiencia del Espíritu que es frecuentemente acompañada por unprofundo encuentro personal con Cristo, caracterizado por un vislumbramiento de suSeñorío, una experiencia del amor del Padre que es personal y profundamente liberador, yuna nueva conciencia de que no somos en verdad huérfanos, sino que el Espíritu Santo 1   Stanislaw Rylko, ‚The Event of 30 May 1998 and its Ecclesiological and Pastoral Consequences for the Life ofthe Church,‛ en: The Ecclesial Movements in the Pastoral Concern of the Bishops (Ciudad del Vaticano: ConcejoPontificio para los Laicos, 2000), 45.    está verdaderamente presente y listo para animar, señalar el pecado, guiar, y ayudarnos acomprender las cosas de Dios 2 .Esta experiencia vital de la Trinidad trae consigo un deseo renovado por la oración,incluyendo de una manera especial la alabanza, adoración, y acción de gracias; y un deseonuev o o renovado de leer la Escritura, descrito con frecuencia como que ‚las escriturascobrando vida‛; y un deseo de contar a los dem{s de la bondad de Dios. También se acompaña frecuentemente por la manifestación de uno o más de los carismas listados en 1de Corintios 12, 1 de Pedro 4, y Romanos 12. El Padre Francis Sullivan, SJ, ofrece estocomo una breve definición de la experiencia : ‚Una experiencia religiosa que inicia un sentido decisivamente nuevo de la poderosa presencia y obrar de Dios en la vida de uno, que usualmente obrando, implica uno o m{s dones carism{ticos‛ 3 .Ha sido entendido desde la primerísima reflexión teológica, en 1969, que el término ‚bautismo en el Espíritu‛ tuvo su primer referente a la donación del Espíritu en los sacramentos de iniciación cristiana, su uso en el Nuevo Testamento, y que sólo estabasiendo usada análogamente para describir la experiencia de aquellos ya válidamente bautizados y confirmados como católicos. ‚Si fuésemos a ser m{s precisos no hablaríamos de recibir el Bau tismo en el Espíritu Santo, sino de renovar el Bautismo en el Espíritu‛ 4 .Aunque las formas organizadas de esta renovación han disminuido y brotado en diversospaíses y en diversos momentos, permanece como uno de los movimientos más 2 Ha habido una discusión constante sobre cuál es la terminología más apropiada a usarse al describir estaexperiencia. El propósito principal de este artículo no es entrar en discusiones de terminología, aunque taldiscusión es relevante, sino más bien explorar las maneras en las cuales la substancia de esta experiencia hasido teológicamente comprendida. En este artículo usaré la manera que aún es la más común de referirse a estaexperiencia en Norteamérica, que es ‚bautismo en el Espíritu Santo‛.   3 P . Francis Sullivan, SJ, ‚Baptism in the Holy Spirit‛: A Catholic Interpretation of the Pentecostal Experience,‛ Gregorianum 55, no. 1 (1974): 49 – 68. Muchos de los libros citados más adelante contienen tanto testimonios delos efectos de ser bautizados en el Espíritu por aquellos que han experimentado tal, así como tambiénresúmenes teológicos de sus efectos.Los testimonios y los resúmenes teológicos son extraordinariamente similares. Es digno de notar que muchosde los teólogos que escriben sobre la cuestión del bautismo en el Espíritu, tales como el P. RanieroCantalamessa y León José Cardenal Suenens, estaban viviendo vidas católicas devotas y muy dedicadas y sinembargo aún testifican de un si gnificativo ‚punto de quiebre‛ cuando recibieron oración para la renovación de su bautismo en el Espíritu, entendido como las gracias de la iniciación cristiana. Cf. Raniero Cantalamessa, Sober Intoxication of the Spirit: Filled with the Fullness of God  , trad. Marsha Daigle-Williamson (Cincinnati:Servant/St. Anthony, 2005) y León José Cardenal Suenens,  A New Pentecost? trad. Francis Martin (New York:The Seabury Press, 1975). 4   Kevin and Dorothy Ranaghan, Catholic Pentecostals (New York: Paulist, 1969), 151.  ampliamente difundidos e influyentes en la Iglesia Católica luego del Concilio VaticanoSegundo y está presente en más de 120 países con más de 100 millones de católicos a la fecha experimentando lo que ha sido llamado el ‚bautismo en el Espíritu‛ 5 . La renovacióncarismática católica es vista generalmente como parte de un fenómeno mucho más amplio,el más vasto movimiento pentecostal, que comenzó con el cambio del siglo veinte y queahora cuenta con más de 500 millones de participantes 6 .Desde el llamado del Papa Juan XXIII a que toda la Iglesia orase como preparación para el Concilio Vaticano II, pidiendo a Dios que nos mandase un ‚nuevo Pentecostés‛, ha habido un fuerte y continuo énfasis desde el papado sobre la necesidad en la Iglesia, y en cadauno de nosotros, de experimentar hoy la obra del Espíritu tal como la vemos descrita enlos relatos de Pentecostés en los Hechos de los Apóstoles. Siguiendo al concilio, el PapaPablo VI escribió en Gaudete in Domino : Ahora bien, se trata allí ciertamente de una obra del Espíritu, de un don dePentecostés. Hay que reconocer también una intuición profética en nuestropredecesor Juan XXIII cuando preveía una especie de nuevo Pentecostés comofruto del Concilio. Nos mismo hemos querido situarnos en la mismaperspectiva y en la misma espera.No es que los efectos de Pentecostés hayan cesado de ser actuales a lo largo dela historia de la Iglesia, pero son tan grandes las necesidades y los peligros deeste siglo, son tan vastos los horizontes de una humanidad conducida haciauna coexistencia mundial que luego se ve incapaz de realizar, que esa mismahumanidad no puede tener salvación sino en una nueva efusión del don deDios 7 . 5 Estas estadísticas son compiladas por la organización internacional aprobada a nivel pontificio que sirve a larenovación, los Servicios Internacionales para la Renovación Carismática Católica, con oficinas en el Vaticano(www.iccrs.org). Véase también: Peter Hocken, ‚The Impact of the Charismatic Movement on the RomanCatholic Church,‛  Journal of Beliefs and Values 25, no. 2 (Agosto del 2004): 205 – 16. 6 David B. Barrett, George T. Kurian, and Todd M. Johnson, World Christian Encyclopedia  , 2nd ed. (New York:Oxford University Press, 2001). En 1996, W. J. Hollwenweger en un artículo publicado en Concilium 3 (1996): 3 – 14, afirmaba que tal crecimiento no tiene precedentes en la historia cristiana : ‚ Un crecimiento de cero acuatrocientos millones en noventa años nunca antes ha sido experimentado en toda la historia de la Iglesia ‛ . 7 Papa Pablo VI, Exhortación Apostólica, Gaudete in domino (On Christian Joy), May 9, 1975, cap. 7.http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/apost_exhortations/documents/hf_p-vi_exh_19750509_gaudete-in-domino_en.html (accessed November 3, 2009).Nota del Traductor: Se ha citado para la versión presente la publicación en español que puede consultarse:http://www.vatican.va/holy_father/paul_vi/apost_exhortations/documents/hf_p-vi_exh_19750509_gaudete-in-domino_sp.html  Siguiendo los mismos lineamientos, el Papa Juan Pablo II en Christifideles Laici  , interpretótoda la renovación espiritual postconciliar en la Iglesia Católica como una ‚renovadaefusión del Espíritu en Pentecostés‛ (2). En su discurso en la víspera de la fiesta dePentecostés en 1998, dado a más de 500000 personas representando a más de cincuentadiferentes movimientos de renovación, Juan Pablo reunió la enseñanza de la Escritura ydel Concilio Vaticano Segundo sobre la realidad de Pentecostés y los dones del Espíritu, ylo proclamó con urgencia y pasión. En un punto, manifestó: Los aspectos institucional y carismático son casi co-esenciales en laconstitución de la Iglesia y concurren, aunque de modo diverso, a su vida, asu renovación y a la santificación del pueblo de Dios. Partiendo de esteprovidencial redescubrimiento de la dimensión carismática de la Iglesia, antesy después del Concilio se ha consolidado una singular línea de desarrollo de los movimientos eclesiales y de las nuevas comunidades<. Vosotros, aquí presentes, sois la prueba tangible de esta «efusión» del Espíritu 8 . Luego hizo esta extraordinaria petición a todos los cristianos: ‚ Hoy, a todos vosotros,reunidos en la plaza de San Pedro, y a todos los cristianos quiero gritar: ¡Abríos condocilidad a los dones del Espíritu! ¡Acoged con gratitud y obediencia los carismas que elEspíritu concede sin cesar! ‛  El Papa Benedicto XVI también ha respondido sobre este tema. En un discurso del año2008 reflexionando sobre el texto de Hechos en el que Jesús promete a sus discípulos queserán bautizados en el Espíritu, Benedicto hizo una invitación a toda la Iglesia, diciendo, ‚Hoy quisiera extender esta invitación a todos: Vamos a redescubrir  , queridos hermanos yhermanas, la belleza de ser bautizados en el Espíritu Santo; vamos a ser conscientes denuevo de nuestro bautismo y de nuestra confirmación, fuentes de gracia que siempre estánpresentes. Pidamos a la Virgen María que obtenga un Pentecostés renovado para la Iglesiade nuevo hoy, un Pentecostés que esparcirá en todos el gozo de vivir y testificar elEvangelio ‛ 9 . 8   L’Os servatore Romano  , edición en el idioma inglés, 3 de Junio de 1998, ‚This is the day the Lord has made!Holy Father holds historic meeting with ecclesial movements and new communities,‛ 1– 2. También disponiblecomo un Apéndice en un documento publicado por Pontificium Consilium Pro Laicis como parte de su serieLaity Today:  Movements in the Church: Proceedings of the World Congress of the Ecclesial Movements  , Roma, 27 – 29de Mayo de 1998 (Ciudad del Vaticano, 1999).   9   Benedicto XVI, ‚Let Baptism of the Holy Spirit purify every heart,‛ May 11, 2008, L’Osservatore Romano  ,edición inglesa, 14 de Mayo, 2008, No. 20, 1.  
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