Armas Nucleares

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  Armas Nucleares Índice 1.- La amenaza nuclear no ha terminado 2.- Estado de alerta de disparo inmediato 3.- ¿Hay nuevas armas en perspectiva? 4.- Nuevas potencias en el escenario nuclear 5.- Contrabando nuclear y terrorismo 6.- Amenazas biológicas y químicas 7.- La “congelación” de lo nuclear... ¿puede traer paz y seguridad? 8.- ¿Qué es? 9.- ¿Quiénes la apoyan? 10.- ¿Por qué tan popular? 11.- ¿Qué se espera que logre? 12.- La “congelación” de lo nuclear... ¿quiénes la apoyan? 13.- La guerra nuc
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  Armas NuclearesÍndice1.- La amenaza nuclear no ha terminado2.- Estado de alerta de disparo inmediato3.- ¿Hay nuevas armas en perspectiva?4.- Nuevas potencias en el escenario nuclear5.- Contrabando nuclear y terrorismo6.- Amenazas biológicas y químicas7.- La “congelación” de lo nuclear... ¿puede traer paz y seguridad?   8.- ¿Qué es? 9.- ¿Quiénes la apoyan? 10.- ¿Por qué tan popular? 11.- ¿Qué se espera que logre?  12.- La “congelación” de lo nuclear... ¿quiénes la apoyan?  13.- La guerra nuclear: ¿de dónde proviene la amenaza?14.- El secreto de la “reducción”  15.- Guerra nuclear por accidente16.- Los nuevos miembros del club nuclear17.- Terroristas y “bombas sucias”  18.- ¿Una segunda era nuclear?19.- ¿Ha terminado por fin la amenaza nuclear?20.- Los peligros de la proliferación21.- Se venden bombas22.- “Bombas de relojería” pacíficas y “trampas mortales”  23.- ¿Dónde debería tirarse la basura?24.- Residuos nucleares. La basura letal 25.- ¡Catástrofe!  26.- El problema nuclear 27.- Llamamiento para su eliminación 28.- La bomba como elemento disuasorio  29.- LA POTENCIA DE UNA BOMBA DE UN MEGATÓN30.- Hablan de paz mientras se aprestan para la guerra 31.- ¿Quién va ganando?    32.- La carrera no nuclear 33.- Las carreras de otras armas   34.- Por qué continúa la carrera  35.- Causas subyacentes 36.- La cuestión de las armas nucleares  37.- Creciente tensión mundial... las causas 38.- ¿Cooperación, o confrontación?  39.- Los tratados para el control de armas nucleares40.- Pensar de forma diferente41.- El hombre busca soluciones 42.- Perspectivas de desarme    1.- La   amenaza   nuclear   no   ha   terminado   “La proliferación de las superarmas es actualmente el espectro más peligroso queamenaza a este planeta.” ( Critical    Mass, de William E. Burrows y Robert Windrem.)EL 25 DE ENERO DE 1995, al despuntar el día, apareció de pronto una señal inquietante en laspantallas de las estaciones de radar de alerta precoz distribuidas por todo el norte de Rusia. ¡Sehabía lanzado un cohete desde aguas noruegas! Los operadores de los radares alertaron a Moscúde la posible llegada de una bomba nuclear. En cuestión de minutos, el presidente ruso tenía ensus manos una maleta con aparatos electrónicos que le permitirían ordenar un devastadorcontraataque nuclear. Parecía que en unos momentos estallaría una guerra nuclear total.Afortunadamente, nadie se precipitó, y pudo comprobarse que la trayectoria del coheteno representaba ninguna amenaza para Rusia. Luego se supo que se trataba de una sondacientífica lanzada para efectuar estudios meteorológicos. De todas maneras, un artículo publicadoen The    Washington    Post    dijo: “Aquellos momentos posiblemente estuvieron entre los más peligrosos de la era nuclear. La situación permite entrever que, aunque la rivalidad entre lasgrandes superpotencias haya terminado, sigue vigente el mecanismo de alerta máxima de la Guerra Fría para lanzar misiles nucleares, y las consecuencias podrían ser catastróficas”.   2.- Estado   de   alerta   de   disparo   inmediato  La postura nuclear que mantuvieron durante décadas la ex Unión Soviética y Estados Unidos sebasaba en el concepto disuasorio de la destrucción mutua asegurada (MAD, por sus siglas eninglés). Uno de los pilares de la MAD era la estrategia denominada lanzamiento    ante    alerta, la cualdaba a cada bando la seguridad de que, si atacaban, su enemigo lanzaría una salva masiva demisiles en represalia antes de que las ojivas atacantes llegaran siquiera a dar contra sus objetivos.Un segundo pilar de la MAD era la estrategia denominada lanzamiento    ante    ataque, es decir, lacapacidad de contraatacar aun después de que las ojivas enemigas hubieran ocasionado daños.Pese a la distensión de la Guerra Fría, el espectro de la MAD sigue preocupando a lahumanidad. Sí, los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia han sido reducidosdrásticamente — hay quienes dicen que hasta a la mitad — , pero todavía existen miles de ojivasnucleares y, por tanto, la posibilidad de que se produzca un lanzamiento por error o sinautorización. Y dado que ambas naciones todavía temen la eventualidad de que su antiguoadversario lance un primer golpe, mantienen una gran cantidad de misiles en estado de alerta dedisparo inmediato.Es cierto que en 1994 Estados Unidos y Rusia acordaron que dejarían de apuntarse mutuamente con sus misiles estratégicos. “Este gesto, aunque digno de aprecio, no revistetrascendencia militar — comenta Investigación    y    Ciencia  — . Los comandantes a cargo de los misiles  pueden recargar en los ordenadores de guiado las coordenadas de los blancos en cosa de segundos.”   3.- ¿Hay   nuevas   armas   en   perspectiva?  Un hecho que no debe pasarse por alto es que la investigación y el desarrollo de armasnucleares continúan adelante. En Estados Unidos, por ejemplo, el presupuesto anual para dichasarmas es de unos 4.500    millones  de dólares. En 1997, The    Toronto    Star  informó: “Paradójicamente, Estados Unidos gasta más ahora en conservar su maquinaria bélica nuclear que durante la Guerra Fría. Y parte del dinero está destinado a programas ambiguos que, según los críticos, podrían conducir a una nueva carrera armamentista mundial”.  Por ejemplo, surgió mucha controversia en torno al Programa de Administración y Gestión deArsenales, un proyecto del gobierno estadounidense valorado en miles de millones de dólares.Aunque el aparente objetivo del programa es el mantenimiento de las armas nucleares existentes,los críticos afirman que también cumple un propósito más siniestro. The    Bulletin    of    the    Atomic    Scientists    dice: “Hay pro yectos de alteraciones, modificaciones, actualizaciones y reemplazos,no solo para extender la vida del arsenal nuclear [...,] sino también para ‘mejorarlo’”.  En 1997 se produjo un escándalo debido al desarrollo de una bomba nuclear denominada B-61,que puede penetrar en la superficie terrestre antes de detonar y, por lo tanto, es capaz de destruirpuestos de mando, fábricas y laboratorios subterráneos. Aunque sus defensores afirman que no esmás que una bomba antigua con un nuevo envoltorio, sus oponentes aseguran que se tratarealmente de una nueva bomba y, por consiguiente, de un grave incumplimiento de las promesasdel gobierno estadounidense de no desarrollar nuevas armas nucleares.En cualquier caso, Ted Taylor, físico nuclear de la Universidad de Prin ceton, dijo: “Supongo que el mismo tipo de investigaciones que se llevan a cabo (en Estados Unidos) se realizan también enRusia, Francia, Alemania y otros lugares, y creo que algunos de nuestros proyectos estánconduciendo al mundo a una nueva carrera arm amentista”. Los críticos también afirman que los propios diseñadores de armas son quienes promueven activamente la investigación, el desarrollo yel diseño de nuevas armas. El ego herido, la pérdida de prestigio y los problemas económicospueden ser motivos poderosos para que estos científicos especializados presionen a fin de que sereactive la investigación armamentista. 4.- Nuevas   potencias   en   el   escenario   nuclear  También están los cambios en la integración política del mundo. Tradicionalmente eran cincolas naciones que componían el club nuclear: China, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña yRusia. Sin embargo, ya hay otros países que también son potencias nucleares reconocidas. Lasrecientes pruebas nucleares de la India y Paquistán, por ejemplo, provocaron temores de unaintensa carrera armamentista en el sudeste asiático. Entre las otras naciones que parecen tenerprogramas nucleares se cuentan Argelia, Irán, Irak y Corea del Norte. Más de ciento ochentanaciones han firmado el Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares, que entró en vigoren 1970. Pero hasta la fecha hay varias potencias que no lo han firmado y que, según todo pareceindicar, ocultan ambiciones nucleares.La revista Asiaweek    informa: “Los expertos en la proliferación nuclear todav ía creen que laverdadera amenaza proviene del creciente número de países cuyos líderes quisieran tener el dedo en el gatillo nuclear”. Algunos observadores opinan que el Tratado de No Proliferación de ArmasNucleares no podrá detener a los gobiernos que, a pesar de las sanciones, están decididos aconseguir la tecnología y los materiales necesarios para desarrollar armas nucleares a escondidas.James Clapper, director de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos, predijo: “Para comienzos d el siglo XXI posiblemente haya muchos países con la capacidad de corresponder a una ojiva [química, biológica o nuclear] con un misil de fabricación local”.  Tampoco es probable que todas las naciones sucumban a la presión de prohibir las pruebasnucleares. En 1996, cuando varias naciones se vieron presionadas a firmar el Tratado deProhibición Total de Pruebas Nucleares, un editorial de Asiaweek    hizo esta observación: “A Estados Unidos y Europa no se les hace difícil predicar el evangelio de las prohibiciones de  pruebas nucleares, pues ya han detonado suficientes artefactos nucleares y recopilado bastanteinformación como para no necesitar más pruebas”.   5.- Contrabando   nuclear   y   terrorismo  Hay quienes opinan que la mayor amenaza radica en que algún grupo terrorista puedaapoderarse de un arma nuclear y decida hacerla explotar — o por lo menos amenazar con hacerlaexplotar — como medida de presión para conseguir sus fines políticos. También se teme quealguna organización criminal pueda utilizar material radiactivo para extorsionar en gran escala agobiernos o empresas. Un artículo de la revista Investigación    y    Ciencia    explica: “Para un chantajista nuclear sería bastante sencillo avalar su credibilidad adelantando una muestra paraanálisis. La amenaza ulterior con contaminar los conductos de aire o las cañerías del agua corriente, e incluso detonar una pequeña arma nuclear, podría ejercer una presión oprimente”. Las fuerzas del orden ya han descubierto tentativas de contrabando de material nuclear, lo queacrecienta los temores de que grupos delincuentes realmente intenten desarrollar armamentonuclear.Es cierto que algunos analistas descartan la amenaza del contrabando nuclear por considerarlade poca importancia. Dicen que es muy poco el material nuclear del que hay constancia que hayacambiado de manos, y que, además — salvo raras excepciones — , la mayor parte ni siquiera seacerca a la calidad requerida para armas. No obstante, Investigación    y    Ciencia  recuerda a sus lectores que “en el mercado negro de cualquier  suerte sólo se ve la punta del iceberg, y no hayrazones para suponer que el [contrabando] dedicado al material nuclear constituya unaexcepción. [...] Caeríamos en la necedad si imagináramos que las autoridades se hacen con másdel ochenta por ciento de las transacciones. Por otro lado, cualquier montante escapado del control policial, por pequeño que fuera, podría acarrear vastas consecuencias”.  Aunque las cifras exactas se mantienen en el más riguroso secreto, se calcula que una bombanuclear necesita de tres a veinticinco kilogramos de uranio enriquecido o de uno a ocho kilogramosde plutonio apto para armas. Un hecho que atrae a los contrabandistas es que siete kilogramos deplutonio ocupan aproximadamente el mismo espacio que una lata de refrescos común. Hayquienes piensan que para fabricar una bomba nuclear rudimentaria, pero todavía destructiva, sepodría utilizar incluso plutonio apto para reactores, que es más fácil de conseguir que el apto paraarmas. Si, como afirman muchos expertos, los arsenales de materiales radiactivos no cuentan conbuenos sistemas de seguridad, son más vulnerables al robo de lo que muchos se imaginan. Mikhail Kulik, un funcionario ruso, dijo en tono sarcástico: “Probablemente hoy se custodien las patatas mucho mejor que los materiales radiactivos”.  Es evidente, entonces, que la amenaza nuclear aún pende, cual espada de Damocles, sobre todala humanidad. ¿Existe alguna posibilidad de erradicarla? 6.- Amenazas   biológicas   y   químicas Las naciones agresivas que son demasiado pobres para crear arsenales nucleares pudieranrecurrir a misiles de alcance medio armados con gas venenoso o con armas biológicas, lo que seha dado en llamar las armas nucleares del pobre. De hecho, muchos analistas temen que talesartefactos se conviertan también en las armas preferidas de los grupos terroristas.Las armas biológicas y químicas no precisan un sistema de lanzamiento de alta tecnología paracausar estragos. William Cohen, secretario de Defensa de Estados Unidos, dijo lo siguiente ennoviembre de 1997: “Hoy día, con los avances tecnológicos y un mundo más pequeño de fronteras fácilmente penetrables, la posibilidad de desencadenar enfermedad, muerte y destrucción masivases mucho mayor. Un solo demente o un grupo de fanáticos que tenga en las manos un frasco desustancias químicas, una cepa de bacterias capaz de provocar una epidemia, o una bomba nuclearrudimentaria, puede amenazar o matar a decenas de miles de personas en un solo acto de malevolencia”. Tales temores resultaron válidos cuan do una secta terrorista utilizó gas nerviososarín para atacar a los pasajeros del metro de Tokio en marzo de 1995. Doce personas perdieronla vida y 5.500 resultaron gravemente afectadas. “Si un ataque químico es algo terrible, mucho peor lo es uno biol ógico — dice Leonard Cole,profesor de Ciencias Políticas — . Los agentes químicos son inanimados, pero las bacterias, los
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